 Fábrica Havana Club La cuna del Cuba Libre
FELIX LOPEZ
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JUVENAL BALAN |
Es un hecho totalmente fortuito, pero la fábrica de Havana Club, en Santa Cruz del Norte, es uno de los puntos más cercanos entre la Isla y la Florida. Allí, atravesando el Estrecho, la mafia de Miami (por intermedio de los capos de Bacardí) sigue soñando con apoderarse del prestigioso ron cubano. Multiplicar calidad y producción ha sido la respuesta de los hombres de esta industria.
Y lo han hecho tan bien, que el nombre de su empresa (Gerencia Santa Cruz de la Corporación Cuba Ron) aparece entre los que llevaron a La Habana a obtener la sede del acto por el Día de la Rebeldía Nacional. Una noticia que de seguro no agradará a los piratas del Norte. Esos que siguen sigilosos el incremento de las ventas de Havana Club en el mercado mundial...
El ron Havana Club está presente hoy en más de 90 países. El incremento de sus ventas a escala mundial le ha permitido integrar el club de las 100 marcas premium más comercializadas en el mundo. En la actualidad mantiene ambiciosos objetivos de desarrollo, esperando en el 2001 un índice de crecimiento de sus ventas superior al 10 por ciento.
"El plan de exportación hasta julio
—explicó a Granma Enrique Rodríguez, vicepresidente de Cuba Ron — es de 6 millones
10 000 litros, pero ya se han ejecutado y entregado
6 millones 70 000. También se sobrecumple en la producción de los caldos que utilizan las roneras de occidente en la fabricación de bebidas para el consumo nacional.
"Solo en el mes de julio —añade Enrique— saldrán 82 contenedores con destino a Europa, conteniendo el Havana Club que se embotellará para el fin de año. Esa cifra duplica lo que habitualmente hace la fábrica en un mes, pero los trabajadores han decidido dedicar ese esfuerzo al 26 de Julio que ha ganado su provincia".
LO QUE NO DICE LA ETIQUETA Situada en la Vía Blanca, a medio camino entre Ciudad de La Habana y Matanzas, la fábrica de Havana Club está a la vista de todos. No es difícil estar al tanto de su metamorfosis...
"En los dos últimos años —recuerda Nancy Romero, gerente de operaciones— muchas cosas cambiaron en la fisionomía de esta industria. Las naves de añejamiento y aguardiente, construidas en la segunda mitad de los 70, sufrieron un alto nivel de deterioro como consecuencia del salitre. Ocho de ellas han quedado como nuevas y fueron sustituidas sus paredes y techos de fibrocemento.
"Además de las inversiones en la embotelladora (ahora con una etiqueteadora y empacadora de la más elevada tecnología), se modernizó la destilería y aumentó su capacidad de producción, con lo que ya se logra un aprovechamiento más eficiente de las mieles, hasta entonces con un elevado consumo".
Pero los avances más recientes están relacionados, reconoció Nancy, con los cambios organizativos, de atención al hombre, el incremento de la calidad y las nuevas escalas salariales, subsistemas previstos en el Perfeccionamiento Empresarial.
Según Nancy, la evaluación del desempeño del trabajador, una de las novedades del PE, permitió perfilar el plan de capacitación más adecuado. A partir de los nuevos calificadores de cargo, se hicieron más funcionales los perfiles y se amplió el espectro de trabajo de los obreros, ahora preparados para realizar varias funciones.
Para Manuel Suárez, secretario del comité del Partido en la fábrica, el proceso de perfeccionamiento y la participación de los trabajadores en las batallas políticas de estos tiempos, no solo han aumentado su nivel de pertenencia, sino que han servido para multiplicar la autenticidad del Havana Club, de donde nació el nombre de un trago que lleva el alma de la Patria: Cuba Libre.
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