 Nominaciones a la segunda edición de los Grammys latinos Ocho al tiro y tres orejas peludas
PEDRO DE LA HOZ Esa gran verdad que, desde el año pasado, tantas veces se dijo, acerca de que un Grammy Latino no puede concebirse al margen de la creación musical que se genera en nuestro archipiélago, se puso de manifiesto en la nominación, dada a conocer ayer, de los discos aspirantes a alzarse vencedores en la segunda versión del certamen. Y no podía ser de otro modo: Cuba es hoy por hoy, junto a Brasil y Puerto Rico, quienes definen la pauta de las llamadas músicas tropicales en el hemisferio occidental.
Lo más significativo de este justo reconocimiento, que parte de las votaciones secretas e individuales de los miembros de LARAS (organización que agrupa a compositores, productores, promotores y empresarios del ámbito latino), radica en que
hayan clasificado cinco producciones y un tema realizados por casas discográficas cubanas o representadas en el país.
Issac Delgado vive un momento importante de su carrera con dos nominaciones, una al disco Malecón (Bis Music / Ahí namá) y otra a la canción
"La fórmula", de esa grabación. El primero opta por el Mejor Album de Salsa y el tema por la Mejor Canción Tropical.
También Bis Music entró en la liza por el Mejor Album Tropical Tradicional con 50 años... como una reina, de Celina González y Reutilito
, figura allí también Omara Portuondo con su lanzamiento para Buenavista Social Club (World Circuit, de Gran Bretaña), y el Mejor Album Folclórico, con Lo mejor de la rumba cubana, del All Stars de la Rumba Cubana, categoría en que además compite el sello Unicornio mediante Yemayá, de Lázaro
Ross.
Esta última casa sorprendió gratamente con la inclusión en Album Instrumental Pop de Pianoforte, del pianista Andrés Alén, que comprende versiones de temas de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez.
La octava entrada de uno de esos artistas cubanos que comparte con su pueblo el crecimiento de su cultura correspondió a un nombre que resume las hazañas más portentosas del jazz latino: Chucho Valdés, quien con su Irakere grabó para el sello brasileño Velas Unforgettable boleros, votado entre los cinco posibles Albumes de Música Vocal-Instrumental hecha por dúos o grupos.
El 11 de septiembre se darán a conocer los Grammys Latinos, nada menos que en Miami, en un ambiente objetivamente enrarecido por fanatismos y visibles conciliábulos. ¿Una señal? En la proclamación de las nominaciones, el zar de los Grammys, Michael Greene exhibió su amistad con Jorge Más Santos, el capo de la mafia anticubana, y Emilio Estefan, productor favorecido impúdicamente por Greene en la primera versión de los premios.
¿Otra señal? En la velada predominaban los artistas de Estefan y su claque, y ya se sabe lo que representa esto como símbolo de poder. El año pasado, el Grammy Latino fue impugnado por Willie Colón por los manejos gangsteriles de los Estefan. Y eso que fue en Los
Angeles. ¿Qué sucederá en Miami?
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