 En la recta final reparación y modernización del túnel Se trabaja para que sus dos tubos queden abiertos al tránsito en julio Emilio del Barrio Menéndez
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RICARDO LOPEZ
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La reparación general y modernización del túnel bajo las aguas de la entrada de la bahía de La Habana se encuentran en la recta final: sus dos tubos deben quedar abiertos al tránsito en el transcurso de la segunda quincena de julio. De acuerdo con lo informado por la entidad inversionista
—Dirección de Vialidad del MITRANS—, el que está cerrado en estos momentos, conocido como Cabaña-Habana, ya está revestido con nueva cerámica y su superficie de rodamiento completamente asfaltada. Es decir, que todas las complejas labores de ingeniería civil previas, han sido concluidas. Ahora se trabaja en la señalización vial y otras tareas necesarias para la puesta a punto del mencionado tubo, el cual quedará abierto al tráfico antes de que concluya el presente mes. Cuando esto ocurra, se cerrará nuevamente el conducto hoy en servicio, es decir el Habana-Cabaña, para ejecutar tareas de terminación y tecnológicas imposibles de realizar en medio del tránsito vehícular, como son la colocación de puertas de seguridad y de los nichos tecnológicos, entre otros detalles. En la segunda mitad de julio, una vez puestos en servicio al unísono los dos tubos, todos los sistemas tecnológicos de avanzada que se han instalado
—iluminación, ventilación, bombeo, contra incendio...—, también estarán funcionando. La obra comenzó el 20 de mayo del pasado año y se alargó en el tiempo, pues cuando se iniciaron los trabajos de impermeabilización y sellado, se detectaron nuevas exigencias, al punto de que el volumen de trabajo se incrementó en un 30 por ciento en relación con lo calculado inicialmente, hecho nada anormal en este tipo de construcción bajo el agua. La apertura de ambos tubos en el período señalado será de gran utilidad social y económica, toda vez que estaremos en pleno verano cuando miles y miles de ciudadanos acuden a las playas del Este: los viajes volverán a ser más cortos y el consumo de combustible se reducirá considerablemente. Esta obra vial inaugurada en 1958 y construida a un costo de 28 millones de pesos de la época, en su proyecto contemplaba una capacidad máxima para 1 500 vehículos por hora. De acuerdo con los cálculos de los ingenieros constructores, a una velocidad de 60 kilómetros por hora, los vehículos pueden atravesar el túnel de un extremo a otro en alrededor de 44 segundos. Todos esos parámetros originales se mantienen con los trabajos actuales; pero con mucha más seguridad, toda vez que los sistemas tecnológicos que se instalan, los mejores y más modernos en explotación para estos fines, así lo garantizan.
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