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 Martí
en la mente y el corazón Por vez primera un grupo de pioneros recibe la sortija Cuba, símbolo de los clubes patrióticos que estudian la obra del Maestro
Sara Más Para sellar todo un curso de encuentros especiales en los que han estrenado una nueva forma de acercamiento a la figura y vida del Héroe Nacional, de conocimiento de su obra y sus ideas, 1 973 pioneros capitalinos de cuarto grado recibieron ayer por primera vez la sortija Cuba, que los identifica como miembros de los clubes patrióticos Amigos de Martí.
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RAUL LOPEZ |
Con los propios pioneros por protagonistas y un público que reunió a familiares, amigos y maestros en la Tribuna Antimperialista José Martí, el acto que cerró esta experiencia del curso que finaliza en 34 escuelas del municipio de Plaza de la Revolución se convirtió en un breve viaje por pasajes memorables de la vida del Maestro, a través de la lectura de fragmentos de sus cartas, escritos y poemas en la voz de los niños.
"Una forma de demostrar lo que hemos aprendido", al decir de una pionera.
Con la presencia de Armando Hart Dávalos, presidente de la Oficina del Programa Martiano; Juan Vela Valdés, rector de la Universidad de La Habana, y otros dirigentes, los Amigos de Martí conmemoraron también el aniversario 94 del fallecimiento de Leonor Pérez, la madre del Apóstol, el
"gran luchador por la libertad y defensor de los pobres de Nuestra
América", a quien dedicarán su Tercer Congreso Pioneril, en julio próximo.
Una de las delegadas a esa cita, Gabriela Castellanos Lemus, jefa de colectivo en la escuela Frank País, habló de cómo a través del trabajo de los clubes ha crecido entre ellos la admiración por
"la vida y la obra de ese gran hombre del que nos han hablado desde pequeños, que tiene retratos y bustos en todas las escuelas, defendió la igualdad, el derecho a una Patria justa y combatió con sus ideas y en el campo de
batalla".
Carlos Manuel Marchante Castellanos, director del museo Fragua Martiana, recordó las recomendaciones de Cintio Vitier cuando sugirió que debía
"enseñarse a Martí como él enseñaba". La divisa que ha regido, dijo, el trabajo de esos clubes, una experiencia nacida en 1994 en la escuela primaria Pepito Mendoza, de Centro Habana, como instrumento educativo pedagógico de acercamiento a la vida y obra del Maestro, a través de encuentros semanales para estudiar y leer los Cuadernos Martianos, cuentos y relatos de la Edad de Oro y reflexionar en torno a valores cívicos y morales que él preconizó.
Explicó que la labor de los clubes ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, la OPJM, la UJC, la Universidad de La Habana, y los maestros, quienes se capacitaron especialmente para ese trabajo. La experiencia, que en el próximo curso se extenderá a escuelas de otros municipios capitalinos, pretende continuar en quinto grado con el estudio de Historia de América y en sexto con la Revolución de 1895.
Como mismo Leonor Pérez regaló a Martí el anillo de hierro que tanto él añoró, confeccionado con el material de uno de los eslabones de la cadena que llevó de adolescente en presidio, así los padres dejaron ayer, en manos de sus hijos, la sortija Cuba. Todo un símbolo que también los pioneros quisieron entregar a las madres de 8 mártires que dieron sus vidas por una causa justa y la libertad de su Patria.
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