 MACEO POR MACEO
"Fe, pues, en vuestra
noble propaganda, dad al olvido todos los rencores y disidencias del pasado y, con la idea
de Cuba en la mente, procurad apresurar el día en que vuelva a ondear en sus campos la
bandera de la Estrella Solitaria. Os ofrezco por mi parte, cooperar con vosotros a tan
sagrado fin, y no dudando que volveréis a favorecerme con vuestras cartas, os trasmito
nuevamente por tan señalada honra mis gracias, dándoos a todos la seguridad de mi franca
y cordial amistad". A. Maceo.
Es un fragmento de la carta que el 15 de enero de 1887
el General Antonio Maceo y Grajales envía a José Martí a Nueva York, desde Bajo Obispo
(Istmo de Panamá) donde el Titán de Bronce se encuentra en esa fecha.
Ya se sabe que Martí diría de Maceo que tenía tanta
fuerza en la mente como en el brazo y es justamente una somera introducción al
pensamiento de Antonio Maceo y Grajales lo que, a mi modo de ver, es justo y necesario
tener en cuenta en ocasión de un aniversario más de su nacimiento, ocurrido el 14 de
junio de 1845, en Santiago de Cuba.
Al fin y al cabo el nacimiento y la muerte son
accidentes en la vida del ser humano, y su celebración es merecida cuando el individuo
trasciende con su pensamiento, obra o acción.
Un simple repaso a papeles de Antonio Maceo, sumado a
las glorias en el campo de batalla por la independencia de Cuba, sus inmensas hazañas, su
decidida solidaridad como Martí por la independencia de Puerto Rico, validan
la grandeza de la mente revolucionaria de Maceo.
"La dominación
española fue mengua y baldón para el mundo que la sufrió: pero para nosotros es
vergüenza que nos deshonra. Pero quien intente apoderarse á Cuba recogerá el polvo de
su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha. Cuba tiene muchos hijos que han
renunciado á la familia y al bienestar, por conservar el honor y la Patria. Con ella
pereceremos antes que ser dominados nuevamente, queremos independencia y libertad.
Conviene no apurar la protección americana, antes bien tenerla de nuestra parte". De
la carta fechada en San Pedro, junio 13 de 1884, dirigida al Director de El Yara, en Cayo
Hueso.
Al Coronel Emilio Núñez le escribirá a Filadelfia,
desde Kingston, el primero de julio de 1886:
"Muchas
pequeñeces y miserias nos rodean, formando coro con los nuestros que debemos desechar
ante todo: luchamos para Cuba, y no debemos ocuparnos de nuestras personalidades, por malo
que sea el proceder de otros(...) El General Gómez y todos los compañeros estamos
dispuestos a continuar hasta el fin de la jornada".
SOBRE EL HOMBRE
Coincidiendo nuevamente con Martí que sentenció:
Hombre es más que negro y más que blanco, escribiría Maceo:
"Por el
Boletín Oficial publicado el 9 de Octubre, en la Isla de Cuba, he visto el bárbaro y
atrevido decreto de las autoridades españolas en aquel país, prohibiendo la entrada á
él de toda gente de color, que procedente del extranjero, pasen a Cuba. Tal resolución
ataca claramente á la dignidad de la raza de color, á la cual tengo el honor de
pertenecer, y como no es posible que yo vea con indiferencia una declaración de guerra a
mi raza, hoy por medio de la prensa llamo la atención á los pueblos civilizados y muy
particularmente a los interesados; para que, si posible fuere se eviten los desastres que
pueda traer una contienda que carece de lógica en nuestra época de civilización y
progreso. Los españoles recuerdan con ese acto al mundo la destrucción de los indios de
Cuba cuando el descubrimiento de América (...) Los cubanos no tienen más que una
bandera, la de la independencia que cobija a todos los hombres, de cualquier origen o raza
que sean". (1)
A Enrique Trujillo, desde San José de Costa Rica, 22
de agosto de 1894:
"La guerra que
Ud. Hace al Sr. Martí es un crimen de lesa patria. La revolución que se agita sufre las
consecuencias con la incertidumbre que se apodera de la gente floja(...) El Sr. Martí
consagra todo su tiempo a la causa, sin otra recompensa que la censura imprudente.
"Me gustaría
verlo ocupando su puesto lejos de las rencillas personales, que puedan llevarlo al abismo
de malas apreciaciones.
"Quiera y
admire tanto a Martí como en 1887, en la seguridad de que Cuba ganaría con el auxilio
bueno de Ud. Y vendría de ello más prestigio para su periódico".
Maceo es un hombre de amor que reconoce el valor
personal y la condición de mambisa de su esposa que lo acompañó en la Guerra Grande a
la manigua y María Cabrales será nombrada por él su re-presentante para cualquier cosa;
a ella trasmite sus sentimientos de esposo y también le informa sobre la vida en campaña
haciéndola copartícipe de triunfos y pesares.
Escribe en marzo de 1895: " A mi esposa: En tu
camino como en el mío, lleno de abrojos y espinas, se presentarán dificultades que sólo
tu virtud podrá vencer.
"Confiado,
pues, en ésa tu más importante cualidad, te abandono por nuestra patria, que tan
afligida como tú, reclama mis servicios, llorando en el estertor de la agonía...La
primera vez luchamos juntos por la libertad; ahora es preciso que luche solo haciendo por
los dos. Si venzo, la gloria será para ti".
Y otra vez le escribe a San José de Costa Rica donde
se encuentra María:
"Mi inolvidable
y siempre adorada esposa: Después de todas las peripecias del viaje llegamos a la Isla de
la Fortuna el día 29 del próximo pasado mes, donde conseguimos una barca que nos condujo
a esta tierra santa, maldecida y ultrajada(...) Desembarcamos en Duaba y la boca del río
Toa a la vista del vapor de guerra español que estaba fondeado en el puerto de Baracoa
(...) Tengo seis mil hombres bien armados y con mucho parque (...) El 15 entrante mes,
tendré doce mil hombres armados y conquistado mucho territorio (...) Ayer tuve aquí a un
reporter de los periódicos, pidiéndome informes sobre la revolución".
LA FUERZA
DE SU MENTE
Uno de los pensamientos más conocidos de Antonio Maceo
y de más larga visión política aparece en la carta dirigida al Coronel Federico Pérez
Carbó a Nueva York desde el campamento de El Roble, fechada el 14 de julio de 1896,
faltando cinco meses para su caída en combate. En esta misiva expone Antonio Maceo con
toda la fuerza de su mente:
"De España
jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado, y sería indigno que se pensase en otra
cosa. La libertad se conquista con el filo del machete, no se pide; mendigar derecho
propio es de cobardes incapaces de ejercitarlos. Tampoco espero nada de los americanos;
todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor subir o caer sin ayuda que contraer deudas
de gratitud con un vecino tan poderoso"
Pero este mismo hombre excepcional, de tanta fuerza en
el brazo y en la mente también escribió en Kinsgton el 5 de septiembre de 1879 la
proclama !Viva Cuba Libre!, que tocaba en el corazón a sus compatriotas, en Cuba y
emigrados, a los esclavos y, a los españoles que combatió durante diez años y se
preparaba para volver a batir en el campo de batalla: "Españoles. A vosotros no os
es desconocido el inicuo proceder de vuestro gobierno que os agobia con enormes
contribuciones, y que os tiene igual al esclavo que trabaja para su dueño, haced
efectivas vuestras simpatías por nuestra causa, y podréis contar que, además de
respetarse vuestras vidas y haciendas, obtendréis los beneficios de un pueblo libre; pero
si así no lo haces la responsabilidad será vuestra".
El 19 de noviembre de1896, poco antes de su caída, el
Titán de Bronce expresa desde Pinar del Río al Coronel Federico Pérez Carbó que está
en Nueva York:
"Comprendo la
impaciencia de usted y su inquina hacia las autoridades federadas de esta República que,
sumisas a la política de Mr. Cleveland, se han puesto por entero al servicio de España
con visible menosprecio de su propia historia, a pesar de los puntos de semejanza que tuvo
con la nuestra, al rebelarse contra la metrópoli la colonia americana para constituirse
en nacionalidad independiente".
¿Sería el Maine el resultado fatal de esa prevención
de Maceo?.
El estudio de la fuerza en la mente, en tanto las
glorias alcanzadas con el brazo son más conocidas, se hace obligada en estos momentos de
crecimiento cultural e ideológico de los cubanos. Aprehender a Martí también es conocer
a fondo el por qué de esenciales expresiones del Apóstol.
(Compilación bibliográfica y
comentarios de Marta Rojas)
(1) Algunos documentos no están fechados.
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