MEXICO, 14 de junio (PL).- La posible implicación del ex presidente
argentino Carlos Menem con operaciones de lavado de dinero en la banca
Citigroup reanudó hoy la protesta por la venta de uno de los baluartes
financieros mexicanos a ese consorcio norteamericano.
Ante denuncias de oscuras transacciones sumadas al escándalo de Menem,
quien enfrenta cargos en su país por venta ilegal de armas, varios
legisladores mexicanos exigieron total claridad de la operación efectuada
en mayo último, según la cual Banamex pasara a formar parte de Citigroup.
La víspera, el Congreso de la Unión aprobó un punto de acuerdo para
solicitar la información necesaria sobre los términos de esa
transacción, que pone a la banca mexicana en manos de inversionistas
extranjeros y estrecha los márgenes de soberanía e independencia.
Asimismo, a pedido de la bancada del Partido de la Revolución
Democrática (PRD), convino en la necesidad de esclarecer la forma en que
fue negociada la absorción de los pasivos de varios bancos mexicanos, que
luego se asumieron como deuda publica durante la crisis de 1995.
El cuerpo legislativo se cuestiona que Banamex haya sido vendido a los
norteamericanos a pesar de que todavía debe amortiguar su deuda con la
sociedad por haber sido "rescatado" al igual que Bancomer en ese
periodo.
Según los argumentos expuestos, esa institución financiera fue
comprada en poco más de tres mil millones de dólares y le fueron
inyectados recursos fiscales provenientes en gran parte de los impuestos
que pagan los mexicanos.
Sin embargo, recuerda el PRD, ahora se vende en 12 mil millones de
dólares a un poderoso banco, involucrado en escandalosos casos de
operaciones ilegales en México, Argentina y algunas islas del Caribe.