SAN
JUAN, 14 de junio (PL).- El esperado anuncio hoy de que la Marina de
Guerra de Estados Unidos suspendería las maniobras en Vieques es visto en
la isla puertorriqueña como un intento de socavar el referendo sobre los
bombardeos, previsto para julio próximo.
Al desconcierto inicial que provocó la noticia sobre la orden del
presidente George W. Bush de detener las prácticas bélicas en el 2003,
residentes de la oriental isla municipio sumaron indignación por lo que
consideran una farsa de Washington para evitar los pronunciamientos del
pueblo en favor de la retirada de la armada.
Aprobada por el gobierno de Puerto Rico, la consulta popular prevista
para el 29 de julio entrante le daría la oportunidad a los viequenses de
votar en contra de la presencia militar norteamericana en el territorio,
utilizado como polígono de entrenamiento del cuerpo armado desde 1939.
De acuerdo con fuentes del Pentágono citadas por el diario The
Washington Post, Gordon R. England, secretario de la Marina anunciaría
hoy el fin de los ejercicios para dentro de dos años.
En Washington las opiniones apuntan hacia la posición común de que el
Pentágono se prestó al rejuego de los círculos políticos para cortejar
el cada vez más importante voto hispano.
Sectores militares, sin embargo, lamentan la decisión del gobierno
republicano de deshacerse de la llamada joya de la corona del
entrenamiento de la marina porque jamás hallarán otro lugar como Vieques
en el Atlántico para realizar prácticas terrestres, aéreas y
marítimas.