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 Compay Segundo, 94 y ... pide
prórroga
Omar Vázquez
Es tan añejo como el
Morro de su Santiago de Cuba natal, y tan joven como la primavera. Es la expresión del
son tradicional ("Eso que ahora se toca y le dicen salsa o timba...") o mejor,
de la alegría que regala a raudales.
Nació el 18 de noviembre de 1907, pero él no
piensa en ello, pues Máximo Francisco Repilado sigue caminando erguido, provocando risas
al responder a una interrogante: ¿Mal de salud? Si estoy mal, que vengan a verme. Estoy
en la flor de la vida".
Compay Segundo se recupera de un agotamiento
físico debido a las constantes giras internacionales; pero dice que se siente muy bien y
en el inicio de una etapa de su vida que finalizará cuando llegue a los 115 años, los
mismos que vivió su abuela, de quien recibió consejos para lograrlos. "Después,
voy a pedir una prórroga".
Animado, antes de un concierto que ofreció
con sus Muchachos y la Orquesta de Enrique Jorrín en el Salón 1930 (Hotel Nacional),
acompañado del armónico, una especie de guitarra de siete cuerdas con un timbre muy
peculiar inventada por él, Compay Segundo confesó a la prensa nacional e internacional
que a tan avanzada edad, "me siento principalmente realizado, porque he llevado
nuestra cultura, nuestra música, con dignidad por todo el mundo".
Reveló también que después de su
último álbum Las flores de la vida, con el cual obtuvo un Disco de Platino (venta de
más de un millón de copias), está trabajando en un disco a base de danzones, y puliendo
detalles de su música para la obra teatral Se secó el arroyo, la cual será estrenada a
finales de este año.
Interrogado acerca de cuál será su próxima gira internacional, sin abandonar la sonrisa
que siempre lo acompaña y con cierta picardía, dijo que será una sorpresa. "No sé
si será al Caribe u otra región. Si lo digo, deja de ser una sorpresa".
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