En fase de proyecto ejecutivo locomotora a vapor cubana

Su constructor principal será Planta Mecánica, de Villa Clara. Es una máquina universal de 800 caballos de fuerza. Su combustible será biomasa renovable no contaminante

Emilio del Barrio Menéndez

La locomotora LVM 800, conocida como Prometeo, se encuentra en fase de proyecto ejecutivo —confección de los planos de taller— y cuando este concluya se pasará a la etapa superior: la fabricación en Cuba, en el 2002, de un prototipo de esa máquina tractiva ferroviaria.

ERNESTO CALDERIN    

Planta Mecánica, de Villa Clara,
será el constructor principal
de la locomotora cubana a vapor.

El ingenio se desarrolla en nuestro país bajo la rectoría de la Asociación de Investigación y Producción del Transporte (Grupo IT), cuyos especialistas realizaron el proyecto técnico a partir de la tecnología elaborada y probada con éxito por el ingeniero argentino Livio Dante Porta, quien actúa, además, como consultor.

De acuerdo con lo informado por el MSc ingeniero José A. Olmos, jefe del departamento de Tecnología Ferroviaria del Grupo IT, la LVM 800 es una máquina con potencia de 800 caballos de fuerza destinada a servicios de maniobra en patios, labores de tiro de caña y como equipo tractivo para trenes de pasajeros de cortas distancias.

Su autonomía teórica es del orden de los 300 kilómetros y como combustible empleará biomasa, entre la que se cuentan briquetas de paja, bagazo, residuos forestales y otras materias.
El proyecto posibilitará con sus innovaciones termodinámicas, calificadas como de avanzada, aprovechar óptimamente el vapor generado y sacarle el máximo de rendimiento a partir de la tecnología de gasificación de los combustibles sólidos y disminuir las emanaciones nocivas al medio ambiente, como las de CO2 y Nox.

En comparación con una Diésel nueva de igual potencia, la LVM 800 reportará las siguientes ventajas: 5,8 veces menores costos iniciales —precio de compra en relación con costos de fabricación en Cuba—, doble de vida útil (40 años la de vapor) y 9,3 veces menos costos por gastos de combustible, lubricantes, piezas de repuesto y depreciación. La inversión total de la máquina nacional se amortizará, según los análisis económicos, en algo más de un año y de ella, la parte en divisas, en apenas cuatro meses.

Otro elemento interesante. En el vapor el fabricante culmina su relación comercial con el comprador con la realización de la venta, en la Diésel la comienza, pues esta continúa con el abastecimiento de los caros repuestos: quien adquiere se convierte en cautivo. Y una Diésel consume anualmente, como promedio, entre un dos y un tres por ciento de su valor inicial en piezas y partes de recambio.

La locomotora cubana, según los argumentos de los proyectistas, ofrece independencia en cuanto al abastecimiento de repuestos, adaptable a todos los anchos de vías y no requiere de herramental especial para su fabricación o mantenimiento.

La tracción a vapor moderno, propuesta por el proyecto Prometeo, no es un regreso al pasado, sino la aplicación de una tecnología novedosa muy económica y ecológica que se proyecta al futuro con la capacidad de prestar servicios adecuados con velocidades y potencia de arrastre en concordancia con las necesidades. Nuestro país cuenta con las instalaciones, especialistas y obreros capaces de asimilar la nueva tecnología, proyectar la locomotora y hacerla realidad, según los estudios, a partir del 2003.

En la presente fase de ingeniería de detalle, o proyecto de taller, laboran de conjunto con el Grupo IT, especialistas de Planta Mecánica, de Villa Clara, donde se fabricará la máquina, y del buró de proyectos del MINBAS, estos últimos en los planos de la parte termoenergética.

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