Cazadores del firmamento

ORFILIO PELAEZ

En una de las tantas cartas que le escribiera a su hermano Theo, el célebre artista Vincent Van Gogh expresaba: Siento una necesidad terrible de salir fuera por las noches y pintar las estrellas...

LIBORIO NOVAL    

Una de las atracciones del local lo es sin duda este viejo telescopio francés del 1862, que se conserva en perfecto estado técnico.

Y es que al parecer la magia del firmamento cautivó en los últimos tiempos de su existencia al genio holandés, quien inspirado en uno de los astros más birllantes ( expertos aseguran hoy que se trata de Venus ), pintó su famosa obra La casa blanca, donde inmortalizó la imagen de una inmensa estrella refulgente alumbrando la noche.

Atrapados también por los misterios fascinantes de la Astronomía y las llamativas combinaciones de figuras que dibujan los cuerpos espaciales en el universo, un grupo de jóvenes aficionados a esta ciencia se propuso un día rescatar el viejo Observatorio Astronómico de la Universidad de La Habana, enclavado en la azotea de la actual Facultad de Matemática y Computación, y cuya cúpula es visible desde diferentes sitios de la ciudad.

Meritoria labor ha realizado el grupo Cosmos en el rescate del Observatorio Astronómico de la Universidad de La Habana.

Según cuenta la estudiante de Derecho Mileny Roche Lamas, la idea de volver a utilizar este local surgió en 1997 cuando varios muchachos interesados en las astronomía se conocieron en un evento y decidieron fundar el grupo Cosmos, bajo el auspicio de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ) y el Buró Nacional de la UJC.

Allí y casi al instante de crear el grupo, relata Mileny, hablamos con el doctor Oscar Alvarez, del Instituto de Geofísica y Astronomía, y él nos propuso sacar del olvido al observatorio de la Universidad, que llevaba por entonces más de diez años cerrado.

El niño José Ramón Centeno es el pilar más joven del colectivo.

"En un una fecha tan linda como el 14 de febrero (1998), y tras recibir el total apoyo de las máximas autoridades docentes de la alta casa de estudios, nos instalamos en el lugar, convertido en un verdadero enjambre de telarañas, polvo y escombros, pero para asombro nuestro, con los equipos en casi perfecto estado de conservación", precisa la joven directora de Cosmos.

Al parecer, existe muy poca información sobre la historia de este observatorio astronómico, incluso se desconoce el nombre de su creador. Consultado por Granma, el profesor e investigador Luis Enrique Ramos Guadalupe señaló que el centro data de los primeros años del siglo XX y en él trabajaron figuras científicas notables, entre ellas, el doctor Manuel Robiña, presidente de la Sociedad Astronómica de Cuba, entre las décadas del 40 y el 50. Como Robiña tenía una cátedra de Cosmología en la Universidad de La Habana, todo hace indicar que el observatorio tuvo un peso destacado en la enseñanza de esa asignatura.

Otros hechos llamativos son que los planos originales encontrados por los muchachos no se corresponden con el diseño actual del local, además de la presencia de antiguos almanaques náuticos, bibliografía, datos meteorológicos y un singular telescopio francés, que data del año 1862.

Tras una meritoria labor de limpieza y mantenimiento de los equipos, los integrantes de Cosmos —tres muchachas y doce varones— centraron sus investigaciones en los estudios sobre ocultaciones de estrellas por la Luna, observaciones planetarias, solares y objetos de cielo profundo, eclipses y de las llamadas lluvias meteóricas, que según Mónica, toda una experta en el asunto no obstante sus 18 años, dan mucha información acerca de la actividad de los cometas en lo referido a su probable trayectoria de desplazamiento y a la intensidad de su cola.

Los datos enviados por estos verdaderos "cazadores de estrellas" han sido aceptados por la Organización Internacional de Meteoros de Alemania y la Sociedad de Cometas y Meteoros de España, en tanto constituyen una valiosa fuente para nuestro Instituto de Geofísica y Astronomía , en la confección de su boletín anual.

Otra arista del trabajo del grupo está vinculada con la historia de la Astronomía en Cuba, el fomento del estudio de esta ciencia en niños y jóvenes, y la realización de eventos con la participación de la comunidad, entre los cuales figura la Fiesta de las Estrellas, donde trasladan a los barrios los telescopios y otros medios, para que la población haga sus propias observaciones del Sol, la Luna, las estrellas y constelaciones.

Conjuntamente con otros grupos de aficionados existentes en casi todas las provincias del país, Cosmos promueve cada año entre el 4 y el 10 de octubre, la celebración nacional de La semana del espacio, el plato fuerte dentro de los festejos de la Astronomía mundial.

Para Ibrahin Gutiérrez, administrador de la Facultad de Matemática y Computación, estos muchachos sobresalen por "su rigurosa disciplina, el celoso cuidado de los equipos y la buena organización en el trabajo", aún entre sus integrantes más bisoños, como el niño José Ramón Centeno, quien con solo 13 años es un verdadero as en el manejo de los telescopios.

Entonces y sin pecar de exagerado, quizás algún día recibamos la agradable noticia de que algunos de estos rastreadores del firmamento inscribió su nombre dentro de la lista de descubridores de nuevos planetas, asteroides o cometas, situados más allá del Sistema Solar. 

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