 Debaten sobre antinjerencismo y antimperialismo PEDRO
A. GARCIA Con una conferencia magistral de Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, acerca de Emilio Roig de Leuchsenring y la tradición antimperialista en nuestra historiografía, se inició ayer en la sede del Instituto de Historia de Cuba (IHC), en esta capital, el Taller La Enmienda Platt y la historia de las relaciones cubano—norteamericanas en el siglo XX.
Leal destacó que Roig colocó junto a sus estudios tan puntuales sobre temas cubanos generales y sobre el ideario martiano, sus investigaciones acerca de las relaciones con EE.UU., separando cuidadosamente con equidad y justicia, la actitud de los norteamericanos amigos de Cuba, defensores de la causa de nuestro pueblo, que vinieron extendiendo una mano generosa a cada una de nuestras urgencias e inquietudes.
Más de 60 destacados investigadores de Cuba, EE.UU., México, Puerto Rico y España participaron en esta primera jornada en la que se realizaron paneles sobre la Enmienda Platt y las dimensiones de la resistencia del pueblo cubano contra ella; las circunstancias y antecedentes de su imposición, sus características y significación.
Sobre el antinjerencisno y el antimperialismo en los primeros años de la República expuso la investigadora Mely González Aróstegui. El antinjerencismo asumió el rechazo al intervencionismo desde la ética y el patriotismo, mientras que el antimperialismo de corte liberal alertó sobre los peligros de la penetración económica sin llegar a una conceptualización del imperialismo.
El investigador Joel Cordoví, del Instituto de Historia, abordó los debates en torno al problema electoral en 1901. El pensamiento conservador cubano pretendía limitar el alcance del proceso democrático y la representatividad popular de las esferas de gobierno mientras que los independentistas radicales abogaban por el sufragio universal. Al final se adoptó el sufragio universal, pero con limitaciones.
La figura de Salvador Cisneros Betancourt fue abordada por Ricardo Muñoz y Elda Cento, de la Oficina del Historiador de Camagüey, quienes demostraron cómo Cisneros dedicó el final de su vida a la lucha por la derogación de la Enmienda y contra toda forma de intervencionismo norteamericano.
Igualmente interesante resultó la ponencia de Zoraida Maura, Juan A. Sánchez y José Pérez Machado sobre la resistencia villareña ante la Enmienda Platt, en el caso específico de los patriotas de Sagua la Grande. Subrayaron el papel desempeñado en esta lucha por el general Robau, uno de los más decididos opositores al odioso apéndice constitucional en la Convención Constituyente.
|