Marina de Guerra Revolucionaria

Entre el mar y las estrellas

ANA M. GARCIA SALVADOR

   RAUL LOPEZ

Anda de blanco y charretera azul. Sus ojos ven más allá de donde pisan sus pies. En el bolsillo lleva una carta de amor y el aliento de su ciudad natal. Su fortaleza de espíritu no da paso al cansancio.

Katia Cabrera llegó a la Academia Naval Granma con el deseo de ser oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Su madre es maestra y el padre, obrero. ¿La motivación? Cuando su hermano pasó el servicio militar comenzó la atracción por el uniforme verde olivo.

Actualmente, la joven es una de las 81 mujeres que se preparan en este centro de enseñanza militar.

FORJADORA DE HOMBRES DE MAR

Cuando se llega a la Academia Naval, ubicada al este de la capital, se siente el rigor de la vida militar. Entre el blanco y azul de los uniformes se desarrolla la vida en los extensos pasillos del plantel. Tras la aparente tranquilidad del lugar, donde sobresalen la organización y la limpieza, se forjan los guardiamarinas.

Unos llegan a la Academia procedentes de las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos, otros del Servicio Militar General estimulados por la Orden 18 del Ministro de las FAR, después de pasar un año en el pre militar. Todos con la aspiración de llegar a ser oficiales de la Marina de Guerra Revolucionaria, de la Marina Mercante o de Pesca.

Entre ellos se forman oficiales de cubierta e ingenieros mecánicos navales. Materias como Marinería, Historia del Arte Naval, Navegación, Teoría y Construcción de buques, Infantería, Tiro, Preparación Física y las Ciencias Sociales son comunes a esas especialidades; el resto corresponde a cada uno de los diferentes programas de estudio.

Pero el proceso docente en esta universidad militar, según el capitán de fragata Gilberto Sánchez Mons, del organismo político de la institución, no se reduce al estudio de las diferentes asignaturas. "Como complemento de la formación de los guardiamarinas se considera el deporte. Entre otras prácticas se ejercitan diversas modalidades marítimas: natación, remo, canoa, kayak. También el boxeo, voleibol, baloncesto, fútbol y béisbol entre otras, para lo cual disponen de las instalaciones adecuadas".

El centro posee, además, numerosas aulas especializadas, laboratorios y polígonos dotados de una moderna base material de estudio y experimentados profesores, varios de ellos doctores en ciencias.

Contar con programas de estudios integrales y con una moderna base material determina que "esta institución, además de tener el aval del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio de Educación Superior, también lo esté por la Organización Marítima Internacional para otorgar títulos e impartir cursos de recalificación a nuestros hombres de mar", comentó el capitán de navío Rafael Angel Felipe, subdirector general de la Academia Naval.

La investigación es otra de las opciones con que cuentan los guardiamarinas en su preparación profesional: "Profundizamos en aquellos temas que nos resultan de interés y hacemos nuestros aportes, lo que nos brinda la oportunidad de participar en la jornada científica militar que se organiza cada año en nuestro centro", explica el guardiamarina Yosbel Manso, que cursa el quinto año en la especialidad de Ingeniería Mecánica Naval.

También realizan actividades culturales, desarrollan el movimiento de artistas aficionados y participan en los festivales InterCEM junto a cadetes y alumnos de otros centros de enseñanza militar de las FAR.

Un componente importante en la formación de los futuros oficiales es la práctica. Para ello cuentan con la Unidad de Buques de Instrucción, donde pueden ejercitar lo aprendido en las aulas. Navegan en embarcaciones de remo, veleros, lanchas coheteras, barreminas y el buque escuela Carlos Manuel de Céspedes.

En el año terminal se insertan en las unidades navales para las prácticas de mando. Allí doblan los cargos como oficiales, se evalúan y se someten a los exámenes ministeriales: uno de la especialidad en la unidad y otro de Ciencias Sociales.

BOJEO A LA ISLA DE BUQUE ESCUELA CUBANO

En uno de los muelles del puerto de la Unidad de Buques de Instrucción, en Casablanca, se encuentra atracado el Carlos Manuel de Céspedes, mientras los oficiales y guardiamarinas a bordo crean las condiciones para iniciar la travesía.

El primer bojeo a la Isla en el buque escuela comenzó el 28 de mayo y se extenderá hasta el 15 de junio. El periplo se inició en el Puerto de La Habana e incluye los puertos de Cabañas, Nueva Gerona, Cienfuegos, Santiago de Cuba, dos bahías en la provincia de Holguín, Matanzas y culminará en la capital.

"El bojeo les permitirá, además de consolidar los conocimientos, hábitos y habilidades adquiridos durante los años de estudio, sostener encuentros con estudiantes y profesores de otras instituciones docentes, con representantes de las organizaciones políticas y de masas, así como visitar lugares de interés histórico y cultural", aseguró el comandante del buque, capitán de fragata Matías Pérez Rodríguez.

Único de su tipo en el país, el buque cuenta con modernos radares, medios de comunicación y navegación que aseguran una exitosa travesía.

Se construyó en el año 1980 en la antigua Unión Soviética. Navegó por primera vez el 24 de octubre de 1982. Luego cumplió funciones de aseguramiento en la Marina de Guerra Revolucionaria. Su eslora es de 64,74, la manga 11,73, el calado (parte sumergible) 3,8 m y la velocidad máxima es de 12,6 nudos.

A partir de 1986, el buque fue sometido progresivamente a un proceso de remodelación y modernización para convertirlo en escuela. Ahora tiene capacidad para 86 tripulantes, cuenta con su salón polivalente, comedores, sollado (dormitorio), jardines (baños), cocina y lavandería, entre otras facilidades.

LOS GUARDIAMARINAS OPINAN

Sonrientes, con disposición para asumir los retos de la vida, encontramos a un grupo de los guardiamarinas de quinto año en la cubierta del Carlos Manuel de Céspedes. Entre ellos a Katia que "no quisiera nunca irse de la escuela", aunque reconoce los momentos complejos que ha tenido que enfrentar en la adaptación a la vida militar, pero los "ha logrado vencer".

"Mi vida personal la combino muy bien con todas mis tareas docentes. Disfruto del baile, de los encuentros con mis amistades y de mis responsabilidades", apunta Maykel, alumno de mando táctico de la Marina.

El guardiamarina Osvaldo Crespo prefiere la poesía en su tiempo libre, por eso si del futuro se trata, le gusta definirlo así: será "entre el mar y las estrellas".

Requisitos para ingresar a la Academia Naval Granma

  • Ser ciudadano cubano

  • Tener aprobado el duodécimo grado o su equivalente

  • Estar apto física y mentalmente para cursar estudios militares

  • Poseer cualidades político-morales consecuentes con nuestra Revolución

  • Tener entre 16 y 22 años

  • Saber nadar

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