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A la hora de fildear... Los mejores fueron estos

SIGFREDO BARROS

Siempre he oído decir que los bateadores nacen... y los fildeadores se hacen. Si es así, mucho será el camino a recorrer por nuestros técnicos para mejorar el aspecto defensivo, pues en la recién concluida XL Serie Nacional el average general de esta decisiva área del béisbol fue de 970, demasiado bajo si se compara con torneos de otros países.

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ISMAEL FRANCISCO  

Alexis Laborde fue casi inexpugnable en la esquina caliente.

Resulta importante, por tanto, estimular a los hombres que descollaron a la hora de fildear en cada posición, los llamados Guantes de Oro. Esto se hará de forma oficial el año entrante, pero pienso que no está de más dar a conocer —con los números por delante, como es lógico—, quiénes fueron los jugadores que descollaron en la temporada regular de 90 juegos, sin incluir los play off, a los cuales unos tienen acceso y otros no.

La receptoría, pilar fundamental en la línea central de cualquier equipo, está en un buen momento pues son varios los máscaras con habilidades y brazos fuertes. Entre todos, sobresalió el pinareño Yosvani Madera, quien en 54 juegos cometió 3 errores y 2 pasboles, y puso out a 13 de los 20 que le salieron al robo. Con más partidos jugados (83, líder) el espirituano Eriel Sánchez también tiró bien a bases y sacó a 29 de 50 presuntos "ladrones", aunque sus 9 pasboles le impidieron estar en el primer puesto. Mención para Alden Mesa, con una pifia y un pasbol en 39 choques y 12 cogidos en 18 intentos.

No hubo opción en la inicial, una base mucho más complicada defensivamente de los que muchos suponen. El avileño Danny Miranda —un jugador cuya posición no es precisamente el primer cojín—, participó en 84 partidos, aceptó 807 lances y únicamente pifió 4 veces, para un excelente 995 de promedio. Y un caso curioso: en el equipo Guantánamo defendieron la primera base dos hombres, Evelio Labañino (52 juegos) y Roberquis Videaux (41) —93 juegos en total, porque en más de un partido ambos compartieron el mascotín—, y entre los dos solo cometieron un error, de Robelquis.

Hubo disputa en la segunda almohadilla, pues más de un camarero se desempeñó con acierto. Dos ejemplos: Enrique Díaz estuvo presente en 88 choques de Metros, cometió 9 errores en 602 lances y participó en 104 dobles matanzas, mientras Mario Vega salió al campo en 74 ocasiones, pifió 6 veces en 450 lances e intervino en 77 doble plays. Mi voto para Enriquito, mención para el avileño y un reconocimiento para el novato villaclareño Yunieski Betancourt, con 981 de promedio en 88 desafíos.

Resulta verdaderamente difícil atrapar roletazos en tercera, mucho más ahora con la presencia de la Mizuno 150, tan veloz como un guepardo. En la bien llamada "esquina caliente" sobresalió el guantanamero Alexis Laborde, quien a lo largo de toda la contienda (84 juegos) solo dejó escapar 9 pelotas en 309 lances, para un 971 que resulta excelente para un antesalista. Marino Moreno, 958 en 87 choques; Omar Linares, 966 en 58 y el espirituano Ixis Valle, 955 en 88, se desempeñaron con acierto.

¡Y llegamos al campo corto! Todo un dilema resultó escoger al mejor entre varios. Pero, al final, tres fildearon para 960 o más con no menos de 80 juegos: Eduardo Paret y Hermes Ortega, 962 ambos y el holguinero Ordanis Duboys, 960. Paret cometió una marfilada más que Ortega, pero aceptó 30 lances más y para él fueron los lauros, único jugador que clasificó en ambos equipos estelares.

Los jardines resultaron toda una contradicción este año: se bateó mucho y se fildeó poco. Entre tantos escogí tres: Oscar Machado y Yasser Gómez, un dúo que no cometió errores, y José Lamarque (HOL), este último con una mácula en 61 partidos. Un detalle adicional: el líder en asistencias realizadas —equivalente al brazo más certero tirando desde los bosques—, fue el avileño Lisnel Cirilo (13), secundado por su compañero de equipo Isaac Martínez Dorta, 12.

Tener a un lanzador que además de efectividad sepa fildear es una bendición para cualquier director. Muchos serpentineros no pifiaron, por lo cual hubo que acudir a la cantidad de lances (nunca olvide que a mayor cantidad de lances, mayores son las posibilidades de error) y surgió la figura del villaclareño Eliecer Montes de Oca, al cual no se le escapó nada en 60 oportunidades. Norge Vera y Alexander Quintero, con 45 lances sin pifias, clasificaron detrás.

Fueron estos los mejores "músicos" en un concierto que no siempre tocó con la afinación requerida y, por tanto, merecen todo el reconocimiento de la afición. Estimular a los guantes más seguros contribuirá a elevar la eficiencia en este departamento.

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