 Reconocen a la Ciénaga de
Zapata como un humedal de importancia internacional
Cuba pasa a formar parte de la
Convención Ramsar, la cual promueve la conservación y el uso racional de los recursos
naturales en el mundo
Ventura de Jesús
CIENAGA DE
ZAPATA. Esta inmensa zona del sur matancero hizo valer su fama al ser incluida
oficialmente en la Lista de Humedales de Importancia Internacional que se asume por la
Convención Ramsar.
Según la información de Julio Haedo,
especialista de la delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en este
territorio, el tratado intergubernamental puesto en vigor en 1975 que promueve la
conservación y el uso racional de las reservas naturales tomó en consideración el hecho
de que en esta geografía los pobladores, trabajadores y técnicos convierten el
conocimiento del tema en acciones prácticas dirigidas al cuidado y protección del
entorno y el medio ambiente.
La condición además, dijo, da significación
universal a este intrincado paraje, que goza de gran valor ecológico, botánico,
zoológico e hidrológico. Esta área de algo más de 4 500 kilómetros cuadrados,
argumentó Haedo, se cubre de tupidos bosques, manglares, herbazales y vegetación
costera, y en medio de ese agreste ambiente se entrelaza armónicamente el acontecer del
hombre con la naturaleza.
Valoró de relevante el otorgamiento de dicha
condición y significó que constituye un aliento para seguir velando por la conservación
de los valores naturales de la Ciénaga, el mayor y mejor conservado humedal del Caribe
insular.
Hasta ahora, explicó, la Convención Ramsar
cuenta con más de 100 partes contratantes en todo el planeta y tiene designado para ser
incluido en la Lista de Humedales de Importancia Internacionales aproximadamente unos 900
sitios.
En la Ciénaga habitan más de 900 especies
vegetales autóctonas, 172 de aves, 31 de reptiles, 12 de mamíferos y un buen número de
peces, anfibios e insectos. Se considera un sitio afortunado, además, por contar con tres
aves endémicas locales: La Ferminia, el Cabrerito de la Ciénaga y la Gallinuela de Santo
Tomás.
En este habitat, el sitio ideal para la
observación de aves, también se puede ver el Manatí, una de las especies de mayor
peligro de extinción en el país.
|