Elpidio Valdés en Ayuales

A la pequeña escuelita de ese apartado sitio del Escambray cienfueguero llegó la electricidad y con ella los equipos del programa audiovisual

Ramón Barreras Ferrán

CUMANAYAGUA, Cienfuegos.—En una bajada muy pronunciada, próxima al Terraplén que une a los asentamientos de La Sierrita con el de El Nicho, en una de las más intrincadas zonas del Escambray cienfueguero, funciona la escuela primaria Oscar Salas Blanco, con seis alumnos que cursan entre el primero y el cuarto grados.

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EFRAIN CEDEÑO  

La escuelita incorporó un nuevo elemento a su aspecto exterior: una antena de televisión.

Ese sitio se llama Ayuales. Además del centro educacional hay allí varias viviendas diseminadas, en las que residen los alumnos y sus familiares. Hasta ahora, a pesar de que existía la voluntad, ha sido imposible llevar hasta ese lugar la electricidad, pues las redes de distribución quedan muy distantes y la inversión, por tanto, es en extremo costosa.

No obstante, hace poco llegaron a la escuela varios técnicos e instalaron un panel de celdas fotoeléctricas, con sus baterías correspondientes, las que permiten generar la energía necesaria para un televisor y dos lámparas fluorescentes.

"Fue un gran regalo'', dijo con seguridad Idania Reyes, una joven maestra nacida en la montaña, la que después de terminar su carrera universitaria prefirió regresar a la serranía. Al mediodía, cuando llegamos, los niños miraban con atención la pequeña pantalla y se deleitaban con un dibujo animado de Elpidio Valdés.

Al terminar cada espacio Idania promueve el debate y la reflexión entre todos los alumnos, lo que considera muy beneficioso para desarrollar en ellos el análisis y la opinión.

La escuelita es pequeña, pero está muy cuidada, ordenada y limpia. A su aspecto externo se le incorporó ahora un nuevo elemento visible desde la distancia: una antena de TV en el techo, pues en esa zona se recepciona aceptablemente la señal y los niños pueden ver los programas concebidos para ellos y otros espacios infantiles, y los mayores, en el horario nocturno, la emisión estelar del Noticiero. Es el único televisor diez kilómetros a la redonda.

El valor social también tiene ribetes extraordinarios. "Antes para ver los muñequitos teníamos que ir a El Nicho y caminar cinco kilómetros para allá y cinco para regresar'', me explicó una pequeña muy vivaz, alumna de tercer grado.

Esos medios forman parte del programa audiovisual puesto en práctica por la Revolución como eslabón esencial del proceso docente-educativo y que ya está presente en los centros educacionales del Escambray cienfueguero. En esta parte de la serranía central hay en estos momentos 53 televisores y 15 equipos de video y la totalidad de las escuelas cuenta con el servicio eléctrico.

Luis Fonseca, subdirector de Educación en este municipio, resaltó también el caso de otra escuelita muy peculiar, situada en un lugar muy intrincado y que se llama Junco Cimarrones. Para llevar los equipos hasta allí tuvieron que utilizar las arrias de mulos y pasar 13 veces el mismo arroyuelo por lugares diferentes.

Todos saben que el resultado justifica el esfuerzo. Basta solo considerar la alegría de los niños, la satisfacción de los trabajadores docentes y la conquista que acaba de hacer Elpidio Valdés en Ayuales, un punto casi perdido en la geografía del Escambray.

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