SAN JOSE, 1 de junio (PL).- Temerosas del rechazo popular que tendrá la celebración
en esta capital de la XXXI Asamblea General de Cancilleres de la Organización de Estados
Americanos (OEA), las autoridades costarricenses redoblan hoy las medidas de seguridad.
El canciller, Roberto Rojas, reconoció que sindicatos, estudiantes y profesionales
protestarán contra la posible presencia del representante de Israel, Shimon Peres, y del
secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, invitados al foro.
Los manifestantes harán público su descontento con el análisis de los derechos
humanos que realizarán los titulares de la diplomacia según las posiciones de
Washington, que no ha condenado sin embargo la represión israelí en los territorios de
Gaza y Cisjordania, donde perecieron 500 palestinos.
El secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos(ANEP), Albino
Vargas, opinó que Estados Unidos y una mayoría de los asistentes a la cita "carecen
de autoridad moral para hablar de derechos humanos".
En este sentido, Roberto Cruz, miembro de la Comision de Derechos Humanos (CODEHU),
calificó de inaceptable la politización que Washington ha hecho del tema.
Autoridades canadienses asesoraron a la administracion del mandatario costarricense,
Miguel Angel Rodríguez, en materia de control antimotines para evitar enfrentamientos
como los suscitados en la ciudad de Quebec durante la celebración de la III Cumbre de las
Américas, donde las fuerzas de seguridad detuvieron a más de 450 personas.
Numerosos contingentes de la Policía de Tránsito, la Comision de Emergencia, la Cruz
Roja y el Cuerpo de Bomberos dejaron listos, a partir de hoy, los detalles del plan de
seguridad en ocasión de la reunión.