Se comporta la lluvia en mayo según lo histórico

Aunque la situación nacional es favorable en un mes caracterizado por la humedad, Camagüey y Las Tunas mantienen crítico el llenado de sus embalses

Juan Varela Pérez

Las lluvias de mayo, reiteradas y fuertes en algunas zonas, hicieron recordar que, por historia, este siempre ha sido un mes lluvioso con promedio de 182 mm en un período llamado, no por casualidad, portada de la primavera.

La presa Zaza fue la más favorecida de mayo en valores absolutos al incrementar sus niveles en más de 130 millones       de m3.

En los últimos años, mayo ha estado por debajo de los niveles de agua que en sus 31 días era tradicional que se computara. Casi nos habíamos habituado a esa escasez de precipitaciones, precisa el ingeniero Francis Rodríguez, especialista del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

La situación —bastante repetida— si bien daba cobertura a los atrasos en la zafra, al final se convertía en su propio enemigo al frenar el desarrollo azucarero pues mayo, por sus características, es de los meses ideales para "hacer" caña.

Por tanto no constituyen ninguna sorpresa los 174 mm registrados del primero al 26 últimos, válidos para el 96 por ciento de lo que debe alcanzarse en el mes.

Pero de nuevo en esto los promedios son engañosos. El país, como tal, tiene al cerrar mayo una situación favorable para la etapa. Holguín, Granma, Guantánamo, Cienfuegos, Sancti Spíritus, La Habana, Pinar del Río e Isla de la Juventud, rebasan sus promedios históricos y en valores absolutos Holguín y Guantánamo fueron las más favorecidas al marcar sus pluviómetros sobre los 200 mm.

El resto de las provincias no llegaron y algunas marchaban lejos como Matanzas (59%); Camagüey (78); Villa Clara (79) y Las Tunas (80%).

Si bien los arrastres de esas lluvias aumentaron en casi 360 millones de m3 los niveles de agua en el llenado de las presas y hay territorios muy favorecidos como Guantánamo, que subió del 18,5 al 31,2 % y Santiago de Cuba, que incrementó el aprovechamiento de sus capacidades del 28 al 43%, no sucede igual en Camagüey y Las Tunas, evaluadas de muy críticas, todavía.

Los embalses agramontinos apenas almacenan el 22% y los tuneros no llegan siquiera al 54. En esta última el déficit en el agua que abastece a la población se agudiza, lo que obliga a la aplicación de variantes extremas.

Al terminar abril la capacidad de llenado de la red nacional de presas (8 993 millones de m3) era del 40 por ciento y 26 días después la mejoría es del 4%.

La Zaza, la mayor de las instalaciones hidráulicas cubanas, tenía entonces 440 millones de m3 y hoy acumula 573, una buena señal para el inicio de la época lluviosa.

La red nacional de presas de Recursos Hidráulicos acumulaba el 26 de mayo poco más de 3 956 millones de m3 para el 44% de su capacidad total de llenado.

Puede afirmarse, a manera de resumen, que mayo retomó, para el bien de todos, sus lluvias tradicionales y que el manto freático en Villa Clara, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo ha sido de los más beneficiados.

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