VITORIA (España), 13 de mayo.La estrategia para
desplazar del gobierno al nacionalismo moderado en el País Vasco ha fracasado y esa es la
principal lectura que se desprende del desenlace de las elecciones celebradas hoy en esta
comunidad autónoma del norte de España, según la agencia DPA.
El conservador Partido Popular (PP) y el Partido
Socialista de Euskadi (PSE), que habían apostado más fuerte que nunca para desbancar del
poder al Partido Nacionalista Vasco (PNV), vieron frustradas sus esperanzas de
alternancia.
El Partido Popular, de gobierno, que puso toda la carne
en el asador al lanzar como candidato a su ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja,
había hecho de la lucha contra la organización separatista ETA su principal baza.
El nacionalista Juan José Ibarretxe, cabeza de lista
de la coalición vencedora en las elecciones regionales vascas celebradas hoy, al
referirse al conflicto interno, pidió que la próxima legislatura sea "la de la
paz" y que se desarrolle "sin rencores".
La coalición PNV-EA (Partido Nacionalista Vasco y
Eusko Alkartasuna) ganó los comicios al obtener 32 escaños en el Parlamento local.
El Partido Popular (PP) logró 19 escaños, mientras
que el Partido Socialista Español (PSOE) tendrá 14 representantes en la legislatura,
anunció el consejero del Interior del gobierno vasco, Javier Balza.
Por su parte, Euskal Herritarrok (EH) obtuvo siete
escaños, e Izquierda Unida tres, según los resultados finales oficiales.
Es de esperar que los ganadores negocien con otros
partidos para poder gobernar, pues necesitan 38 escaños en el Parlamento para hacerlo.
Una alianza entre el PP y el PSOE superaría en votos a
la coalición nacionalista del PNV-EA en un escaño, pero se quedaría por debajo de los
38 representantes necesarios para tener mayoría en el Parlamento de Vitoria y a los
nacionalistas les es más fácil negociar.