Tras un receso temporal de más de dos meses por
labores de reparación y mantenimiento, el Museo Nacional de Historia Natural reabrió
ayer sus puertas con la incorporación de dos nuevas áreas expositoras, donde se
exhibirán la réplica de un cráneo de Tiranosaurio Rex y una atractiva colección de
ejemplares de gran tamaño de la fauna autóctona cubana.
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| JORGE VALIENTE |
Según explicó la licenciada Mariana Sáker, directora
de la institución, sita en Obispo número 61, la reproducción del cráneo de ese enorme
carnívoro fue donada por el Museo Nacional de Historia Natural de Nueva York ,tomando
como base
a un ejemplar que habitó en América del Norte hace aproximadamente 70 millones de años.
El Tiranosaurio Rex andaba en dos patas, llegó a medir
más de 13 metros, pesaba unas siete toneladas y es considerado como uno de los más
agresivos cazadores de todas las épocas. Su poderosa mandíbula estaba dotada de más de
60 dientes afilados.
En cuanto a la muestra de grandes animales cubanos, que
ocupa uno de los laterales de la segunda planta del Museo, lo más llamativo es la
exhibición de un formidable ejemplar de cocodrilo perteneciente al grupo denominado
Crocodilus rhombifer (vive exclusivamente en la Ciénaga de Zapata), cuyo largo supera los
tres metros y es capaz de devorar a cuánta especie se ponga a su alcance.
El Museo Nacional de Historia Natural puede visitarse
de martes a viernes en el horario de 10:30 de la mañana a 5:30 de la tarde, y los
sábados y domingos, entre las 10:30 a.m. y las 5:00 p.m.
Como parte de su programa de actividades por el Día
Mundial del Medio Ambiente, a celebrarse el 5 de junio, el centro convoca a los niños a
participar en el concurso infantil de dibujo y pintura La protección y cuidado del
medio ambiente. Los trabajos deben enviarse a la sede de la propia institución
antes del 30 de mayo.