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El Che y el ministerio que patrocinó Recuerdos de un fundador de aquel organismo al que el legendario revolucionario se entregó por completo
Apenas habían pasado varios meses del triunfo
revolucionario del 1ro. de Enero de 1959, cuando el cubano-argentino comenzó a dedicarse
en cuerpo y alma a esta nueva misión, a la que consagró cinco años de su fructífera
existencia: primero, como Jefe de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma
Agraria (INRA), y luego, en 1961, como Ministro de esta actividad. De aquellos tiempos cuando la Isla se encontraba inmersa en constantes cambios y transformaciones, emprendía los programas prometidos en el alegato al Moncada y se enfrentaba a las constantes agresiones imperialistas, Domingo Guillermo Moya fundador del Ministerio rememora la presencia en la antigua provincia de Las Villas del que más tarde se convertiría en el Guerrillero Heroico. "Fue una etapa muy difícil relata quien actualmente forma parte del Departamento Comercial de la Empresa de Ingeniería y Proyectos Eléctricos (INEL), de Santa Clara, para la cual no estábamos preparados. "Luego de la nacionalización de las industrias cubanas por el Gobierno Revolucionario, se inició el éxodo de técnicos e ingenieros de estas entidades hacia los Estados Unidos." En aquel momento Domingo Guillermo laboraba en la papelera Pulpa Cuba, de Trinidad, y a pesar de residir en la capital provincial, había aceptado trabajar en aquel lugar en 1957, pues resultaba el único empleo decoroso que había encontrado en esa época. "Como se sabe, desde un primer momento continúa, los vecinos del Norte trataron de ahogarnos económicamente, y en la papelera como en otras fábricas cubanas, dejaron de suministrarnos maquinarias y piezas de repuesto, por lo que la mayoría del personal calificado, ante la crisis, decidió abandonar el país, y se llevó consigo hasta los planos de las industrias. "Mas el Che, con esa visión de futuro que siempre lo caracterizó, no se amilanó ante las dificultades, y, de visita por aquí, nos reunió y habló claro de la situación. Dijo que los sesudos se habían ido, pero que los reales dueños de las fábricas éramos nosotros, que había que superarse y por ningún motivo parar la producción. "Con estas palabras nos animó para continuar la batalla. Tuvimos que hacer maravillas de la nada e introducir el bagazo como materia prima para echar a andar de nuevo las máquinas, y producir papel y libretas hasta en horas extras, con destino a las escuelas y universidades que comenzaban a llenarse de gente humilde. "El Che no era de esos dirigentes que impartían órdenes desde un buró; por el contrario, visitaba con frecuencia las industrias, desde las más grandes hasta las pequeñas, y establecía el diálogo con los obreros con un lenguaje sencillo, para conocer sus inquietudes y preocupación por la calidad de las producciones. "Siempre me viene a la mente uno de sus discursos de la época de gran vigencia actual, al dirigirse a los trabajadores, cuando decía: ...Nuestra obligación de productores de una sociedad que se libera es la de dar a nuestro pueblo lo mejor que podamos, lo mejor de nuestro esfuerzo convertidos ya en productos de la mejor terminación y de la mejor calidad. "En aquel entonces se iniciaron los cursos de seguimiento con el objetivo de elevar el nivel de los obreros en poco tiempo, y me convertí en profesor de mis propios compañeros, para que alcanzaran el sexto grado." Guillermo no solo aportó sus conocimientos a los que más lo necesitaban, sino que continuó superándose y alcanzó el nivel de técnico medio en Instrumentación Electrónica. Con posterioridad, siguiendo las enseñanzas del Che con respecto a la automatización, empezó a trabajar en el Centro de Automatización Industrial de Santa Clara, inaugurado en 1975 por el Ministerio de la Industria Básica, y más tarde en INEL, donde aún con edad de jubilación continúa aportando a la economía del país. "La automatización era una de las preocupaciones mayores del hombre de la estrella solitaria, quien decía: La automatización es precisamente la etapa que marca la posibilidad de dar un salto, o digamos de acabar de llegar a la etapa social histórica a la cual aspiramos, ...sin automatización, es decir, sin aumento sustancial de la productividad, tardaremos aún más en llegar. Otro no hubiera podido hacer tanto en tan corto plazo." Durante este tiempo el Che organizó 48 empresas consolidadas desde las de procedencia norteamericana hasta los llamados chinchales y pequeños talleres de confecciones y calzado, y fue capaz de crear en 1964 otras nuevas industrias. Aquí en Villa Clara vieron la luz la Industria Nacional de Productos y Utensilios Domésticos (INPUD), Planta Mecánica, la fábrica de bicicletas Heriberto Mederos, de Caibarién; la de bujías, en Sagua la Grande, y una de las más importantes empresas, la de Recuperación de Materias Primas a nivel nacional y en cada provincia. Periódico Vanguardia. http://www.vanguardia.co.cu/ |