Ratificado el turismo como una oportunidad para la región

Cuba defiende su vocación de integración con su entorno natural y no busca la competencia, sino lograr que la zona se vea como un destino sustentable de conjunto

La abarcadora muestra expositiva de la Convención de Turismo Cuba 2001 ratifica a ese sector, como una oportunidad para la nación anfitriona y el resto de los integrantes de la familia caribeña.

Prevista hasta el viernes, en su sede por primera vez de la Fortaleza de la Cabaña, la bolsa anual de la más importante industria local devino desde el pasado lunes espejo de las ofertas y potencialidades de la mayor de las Antillas, hoy con más de 35 mil habitaciones.

Como otras naciones de la subregión presentes también en la cita, la modalidad de sol y playa prima, mas, al menos en el archipiélago cubano, existe la estrategia, voluntad y condiciones para una propuesta superior, que exceda el mero turismo convencional.

La rica y variada cultura, historia, arquitectura, las características del pueblo, los disímiles paisajes naturales conservados y la infraestructura hotelera y extrahotelera construida constituyen un aval indudable para la no por gusto llamada Reina del Caribe.

Todavía así hay conciencia de la necesidad de diversificar el producto cubano para este fin, y prueba de ello resultan la casi totalidad de los estantes de esta convención en su edición 21, en la cual hay para escoger entre hoteles de ciudad, balnearios, naturaleza, cayerías y otras ofertas.

Sin embargo, pese a su evidente potencial superior, Cuba defiende su vocación de integración con su entorno natural y no busca la competencia, sino lograr que la zona se vea como un destino sustentable de conjunto, constituido por la suma de todos los atractivos del área.

Tal objetivo estriba en una de las prioridades de la Organización del Turismo del Caribe (CTO), cuyo presidente, Jean Holder, asiste al foro antillano, donde elogió los índices locales de la rama en materia de arribo de visitantes y la formación de sus recursos humanos.

Precisamente, Holder volvió sobre el tema del multidestino, una posibilidad válida para enlazar, unir y complementar los productos de los 33 países agrupados en la CTO y donde el turismo emplea en su conjunto a 900 000 personas y produce ingresos por 18 000 millones de dólares.

De esa oportunidad mucho se ha hablado e incluso algo se ha avanzado, mas la inexistencia de líneas regulares aéreas y marítimas se levanta todavía como un impedimento contra tales viajes múltiples.

Consciente de esa realidad, pero también de la oportunidad económica generada por el turismo para la subregión, Cuba está empeñada en hallar fórmulas y la ampliación de las fronteras de su convención, donde se reúnen representantes de todo el mundo, y contribuir a que su lema cobre vida: Un solo Caribe para el turismo. (AIN)

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