 Drácula aún no tiene la
estaca clavada en el pecho
Muchas de las causas y condiciones para
que sus colmillos succionen hidrocarburos aún están presentes en el tren más esperado
en Ciego de Avila
EMILIO DEL BARRIO MENENDEZ
En marzo de este año, Granma publicó
un trabajo de nuestro corresponsal en Ciego de Avila, Ortelio González, titulado Drácula
viajaba en expreso, en el que se daba cuenta del robo sistemático de combustible de un
tren especializado en ese acarreo y se explicaban las causas y condiciones que propiciaban
ese delito.
La holgura entre
el domo y la tapa se aprecia ajustada por una cuña de madera. Por ese espacio se puede
introducir una manguera de hasta 3/4 de pulgada.
Aquellos "vampiros" ladrones fueron
estacados; sin embargo muchas de esas causas y condiciones que los propiciaron se
mantienen presentes. Hoy por hoy, una nueva generación de succionadores de hidrocarburos,
podría volver a tener su "festín" en el tren más esperado en Ciego de Avila.
De acuerdo con un reciente estudio in situ, realizado
por funcionarios y especialistas de la Dirección de Seguridad e Inspección Estatal
Ferroviaria, concluida el pasado 9 de abril, varias irregularidades que favorecen el robo
de combustible mantienen su presencia.
Sellos
de seguridad encontrados en las áreas de descarga sin ser destruidos. Con ello queda
abierta otra de las posibilidades para el robo.
Por ejemplo, muchos de los sellos de seguridad
continúan poniéndose con holgura (les dicen bailarines), lo cual permite acceder a los
tanques sin necesidad de romperlos; las tapas de los vagones cisterna mantienen el
"defecto" de no estar bien apretadas, los pasadores de las tapas, por exceso de
desgaste, impiden ajustar bien los cierres y ello favorece la introducción de mangueras
de hasta 3/4 de pulgada de diámetro dentro de los vagones cisterna
Paralelamente, durante la inspección se recogió una
buena cantidad de sellos usados, y sin destruir, especialmente en el área de descarga, a
la vez se detectaron desniveles en el perfil de la vía férrea con variaciones entre 8 y
18 mm, lo cual provoca que las mediciones de la altura del combustible cargado dentro de
los vagones no guarden relación real con la línea de aforo.
Cada una de estas anomalías pone al descubierto
tentadores "cuellos" donde los "vampiros" puedan introducir sus
colmillos sin dificultad alguna y desangrar poco a poco nuestra economía, así como
generar ilegalidades que se multiplican y propagan contaminando la disciplina social y el
respeto a la ley.
La investigación de la Dirección de Seguridad e Inspección Estatal Ferroviaria, en sus
conclusiones, facilitadas a Granma, afirman que todas esas causas y condiciones se
mantienen aún por falta de chequeo y control sistemáticos, por parte de quienes, de una
manera u otra, tienen que ver con el seguimiento diario de los procesos de carga,
traslado, entrega y recepción del producto y los vagones, a saber, CUPET, como
propietario del combustible y operador de los puntos de carga y descarga; CUBACONTROL, en
su condición de entidad fiscalizadora de la carga y el sellado, y el Ferrocarril, en
tanto propietario de los equipos y responsable del proceso de transportación.
Sin duda alguna se evidencia la necesidad de una labor
verdaderamente mancomunada y exigente entre las partes y no solo en el tren de combustible
Nuevitas-Ciego de Avila, sino en todo el sistema de transportación de este producto en el
país, para que definitivamente desaparezcan las causas y condiciones que favorecen la
aparición de nuevos "vampiros".
Según la leyenda, estos muertos vivientes desaparecen cuando se les clava, sin compasión
alguna, una estaca en medio del pecho.
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