Drácula aún no tiene la estaca clavada en el pecho

Muchas de las causas y condiciones para que sus colmillos succionen hidrocarburos aún están presentes en el tren más esperado en Ciego de Avila

EMILIO DEL BARRIO MENENDEZ

En marzo de este año, Granma publicó un trabajo de nuestro corresponsal en Ciego de Avila, Ortelio González, titulado Drácula viajaba en expreso, en el que se daba cuenta del robo sistemático de combustible de un tren especializado en ese acarreo y se explicaban las causas y condiciones que propiciaban ese delito.

ma3-2.jpg (13379 bytes)La holgura entre el domo y la tapa se aprecia ajustada por una cuña de madera. Por ese espacio se puede introducir una manguera de hasta 3/4 de pulgada.

Aquellos "vampiros" ladrones fueron estacados; sin embargo muchas de esas causas y condiciones que los propiciaron se mantienen presentes. Hoy por hoy, una nueva generación de succionadores de hidrocarburos, podría volver a tener su "festín" en el tren más esperado en Ciego de Avila.

De acuerdo con un reciente estudio in situ, realizado por funcionarios y especialistas de la Dirección de Seguridad e Inspección Estatal Ferroviaria, concluida el pasado 9 de abril, varias irregularidades que favorecen el robo de combustible mantienen su presencia.

ma3-3.jpg (19678 bytes)Sellos de seguridad encontrados en las áreas de descarga sin ser destruidos. Con ello queda abierta otra de las posibilidades para el robo.

Por ejemplo, muchos de los sellos de seguridad continúan poniéndose con holgura (les dicen bailarines), lo cual permite acceder a los tanques sin necesidad de romperlos; las tapas de los vagones cisterna mantienen el "defecto" de no estar bien apretadas, los pasadores de las tapas, por exceso de desgaste, impiden ajustar bien los cierres y ello favorece la introducción de mangueras de hasta 3/4 de pulgada de diámetro dentro de los vagones cisterna

Paralelamente, durante la inspección se recogió una buena cantidad de sellos usados, y sin destruir, especialmente en el área de descarga, a la vez se detectaron desniveles en el perfil de la vía férrea con variaciones entre 8 y 18 mm, lo cual provoca que las mediciones de la altura del combustible cargado dentro de los vagones no guarden relación real con la línea de aforo.

Cada una de estas anomalías pone al descubierto tentadores "cuellos" donde los "vampiros" puedan introducir sus colmillos sin dificultad alguna y desangrar poco a poco nuestra economía, así como generar ilegalidades que se multiplican y propagan contaminando la disciplina social y el respeto a la ley.
La investigación de la Dirección de Seguridad e Inspección Estatal Ferroviaria, en sus conclusiones, facilitadas a Granma, afirman que todas esas causas y condiciones se mantienen aún por falta de chequeo y control sistemáticos, por parte de quienes, de una manera u otra, tienen que ver con el seguimiento diario de los procesos de carga, traslado, entrega y recepción del producto y los vagones, a saber, CUPET, como propietario del combustible y operador de los puntos de carga y descarga; CUBACONTROL, en su condición de entidad fiscalizadora de la carga y el sellado, y el Ferrocarril, en tanto propietario de los equipos y responsable del proceso de transportación.

Sin duda alguna se evidencia la necesidad de una labor verdaderamente mancomunada y exigente entre las partes y no solo en el tren de combustible Nuevitas-Ciego de Avila, sino en todo el sistema de transportación de este producto en el país, para que definitivamente desaparezcan las causas y condiciones que favorecen la aparición de nuevos "vampiros".
Según la leyenda, estos muertos vivientes desaparecen cuando se les clava, sin compasión alguna, una estaca en medio del pecho.

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