BRASILIA, 8 de mayo.El presidente Fernando
Henrique Cardoso seguirá al frente de la cruzada brasileña para rebajar el precio de las
medicinas contra el SIDA, aunque por ello tenga que enfrentarse a Estados Unidos y las
multinacionales farmacéuticas, informó Notimex.
"No cederemos ni un milímetro en defender los
intereses del país", declaró Cardoso, en respuesta a las críticas vertidas por
Wa-shington en las que acusa a Brasil de tomar el SIDA como excusa para proteger su
industria farmacéutica.
La semana pasada, el representante de Comercio Exterior
de la Casa Blanca, Robert Zoellick, declaró que "ciertos países intentan justificar
medidas proteccionistas asociándolas a la crisis del SIDA, cuando no existe relación
alguna".
Washington, que amenaza con sanciones comerciales para
proteger las exportaciones de sus multinacionales farmacéuticas aunque muera media
población del planeta, alegó que si se "piratean" las medicinas patentadas,
los laboratorios dejarán de investigar nuevas fórmulas para el combate de la enfermedad.
El gobierno brasileño reaccionó primero en boca del
director del programa brasileño de combate al SIDA, Ricardo Teixeira, luego del ministro
de Salud, José Serra, y ahora del propio presidente Cardoso.
Desde Nueva York, Teixeira dijo que la declaración del
representante del Comercio Exterior de EE.UU. fue "arrogante, prepotente y
extremadamente inútil, porque no vamos a dar marcha atrás".
Después Serra afirmó que Zoellick "no defiende
ni el libre comercio ni la competencia, sino los intereses de una industria que ejerce una
influencia desproporcionada sobre la administración de Bush".
Por su parte, Cardoso aprovechó la clausura el pasado
viernes de la XII Reunión de ministros de Salud y Agricultura del continente para
advertir que no dará ni un paso atrás en una política sanitaria, que tantos elogios ha
recibido en el exterior.