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Raúl López |
Con la discusión en comisiones de trabajo de diez
grandes temas, los más relacionados con la supervivencia económica y política de la
nación cubana, se inició hoy la etapa final del XVIII Congreso de la Central de
Trabajadores de Cuba, evento en el que participan 1 680 representantes de todos los
sindicatos del país y unos 600 invitados de 170 organizaciones sindicales de 60 países.
Por su importancia actual, además
de las temáticas relacionadas con el movimiento sindical, la defensa de las ideas y los
valores de la Revolución, los debates hicieron blanco en el papal que deben jugar los
trabajadores frente a la globalización neoliberal y la importancia de desarrollar la
solidaridad como un antídoto de los pueblos del Tercer Mundo contra la hegemonía
imperialista.
De igual forma, otras comisiones
centraron su opinión en importantes aspectos relacionados con la vida económica, social
y cultural del país, entre ellos el Perfeccionamiento Empresarial, las Unidades Básicas
de Producción Cooperativas, la producción y comercialización de alimentos, así como la
atención integral a los trabajadores y la promoción de una cultura de desarrollo,
aplicación de la ciencia y la técnica y preservación del medio ambiente.
LA EFICIENCIA EN PRIMER PLANO
La eficiencia económica, el empleo, la productividad,
el comportamiento de los salarios y la capacitación técnica de los trabajadores, fueron
temas de amplia discusión en la Comisión 3, en la que participaron, además de los
delegados e invitados, varios ministros, dirigentes políticos, profesores universitarios
e investigadores.
Se criticó con fuerza el carácter formal de no pocas
asambleas por la eficiencia en los centros laborales, con lo cual los trabajadores dejan
de aprovechar un importante espacio para participar en la toma de decisiones
empresariales.
Reiteraron la trascedencia de promover la educación
económica de los obreros y de reforzar al mismo tiempo la exigencia del sindicato hacia
la administración. En relación con este último aspecto existió consenso en que los
sistemas de pago con arreglo a los resultados productivos no pueden implantarse sin ser
discutidos previamente con los trabajadores.
Se advirtió que la falta de contabilidad y la
insuficiente preparación en jefes administrativos y trabajadores continúan siendo
limitantes fundamentales para el avance del sistema de perfeccionamiento empresarial.
Reconocieron, las mejorías producidas en el empleo durante los últimos tiempos de
acuerdo con el recuperación económica del país; y consideraron que los sindicatos y la
CTC pueden y deben seguir de cerca la situación en los territorios orientales, pues hay
municipios todavía con elevadas tasas de desocupación.
La comisión insistió en la necesidad de seguir
trabajando de conjunto con los organismos de la administración central del Estado en el
diseño, implementación y control de la estrategia de superación de los trabajadores en
cada sector, lo cual debe reflejarse luego en la exigencia a las administraciones, que
están obligadas al contemplar el asunto en los convenios colectivos de trabajo con sus
empleados.
Sobre estos asuntos, la Comisión aprobó tres
proyectos de resoluciones, cuyo contenido será puesto a consideración del Congreso,
encargado de su aprobación o no.
También relacionado con el importante tema de la
eficiencia, la Comisión 5 centró sus debates en la consolidación de las Unidades
Básicas de Producción Cooperativas (UBPC) y las Granjas Estatales de nuevo tipo,
entidades sobre las que recae el peso de la producción agropecuaria y cañera. ¿Cómo se
cumplen los principios por los que se instauraron y cuáles son las dificultades que
lastran su labor?, fueron las primeras interrogantes de la agenda.
Las opiniones de administradores, dirigentes sindicales
de base y de trabajadores de las UBPC asistentes al Congreso, coinciden en señalar que, a
ocho años de su fundación, todavía existen UBPC que no acaban de consolidar su
dirección, y donde estás últimas, a su vez, ignoran la existencia de una asamblea de
miembros a la que deben rendir cuenta periódicamente.
Insistieron en que el sentido de pertenencia y la
dedicación al trabajo agrícola, no se potenciarán en aquellos lugares donde continúa
siendo una quimera la atención al hombre, con escasas acciones a favor del
autoabastecimiento alimentario, la construcción de viviendas y la vinculación del hombre
a los resultados finales de su trabajo.
La Comisión de Ciencia y Técnica, por su parte, se
pronunció por sistematizar acciones relacionadas con la asimilación y transferencia de
tecnologías, la necesidad proteger nacional e internacionalmente las innovaciones, marcas
y patentes de invención, así como otros registros de la Propiedad Industrial, evitando
de esta manera la divulgación inadecuada o la fuga de conocimientos que constituyen
patrimonio de la nación.
También hubo consenso en la necesidad de incorporar
más trabajadores al Fórum de Ciencia y Técnica así como lograr que las ciencias
sociales y humanísticas participen activamente en las políticas dirigidas a promover
transformaciones necesarias al perfeccionamiento empresarial.
Los delegados aprobaron la idea de sumar a los
creadores del sector artístico al trabajo de divulgación y promoción de la Ciencia y la
Técnica en los medios de comunicación masiva, junto al sector periodístico.
En esta primera sesión, el Congreso de la CTC se
pronunció, además, contra el proyectado Acuerdo de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), impulsado e impuesto a las naciones del continente por el gobierno de los Estados
Unidos.
La CTC llamó a los trabajadores y organizaciones
sindicales de América Latina a denunciar la naturaleza y esencia del ALCA, porque afecta
la independencia y la soberanía de los pueblos de la región, según expresa el texto que
se llevará a votación mañana.
Ese documento exhorta a las naciones del área a
desenmascarar el hegemonismo de ese proyecto, interesado en neutralizar la identidad
cultural de los pueblos latinoamericanos.
Jorge Risquet, miembro del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba, señaló que ALCA es una horca inventada por Washington para
estrangular la independencia del continente, como se vio en la recién concluida III
Cumbre de las Américas en Quebec, Canadá.
Risquet, invitado al foro obrero que sesionó de manera
paralela a la Cumbre, manifestó que la alternativa de los pobres debe ser la de lograr la
integración latinoamericana para tener capacidad de negociación, como bloque frente a
los Estados Unidos y la Unión Europea.
Recordó que en la reunión de Canadá, con la
participación de 34 dignatarios, los gobiernos de Venezuela y Brasil se opusieron a una
posible entrada del ALCA en el 2005, antes de fortalecer y unir a los países de la
región dentro del Mercado Común del Sur (MERCOSUR y Pacto Andino).
Cuba no fue invitada a la Cumbre, dijo, pero no le
interesa participar, porque no pretende entregar su libertad y proyecto revolucionario a
la administración norteamericana, la cual ha hostigado durante más de cuatro décadas a
la Isla.
El ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, añadió
que las naciones del tercer Mundo deben prepararse para enfrentar la ofensiva cultural
neoliberal dominante en la región desde la década de los 80 del siglo pasado.
(Con información de PL, AIN y equipo de redactores
de Granma)