MOSCU, 28 de abril.Pese a los recientes
desperfectos en la Estación Espacial Internacional (EEI), la nave Soyuz-TM partió hoy al
espacio con los cosmonautas rusos Yuri Baturin y Talgat Musaev, así como el empresario
estadounidense Dennis Tito a bordo, destaca Prensa Latina.
La víspera, el director de la empresa rusa Energui,
Yuri Simionov, afirmó que ningún tipo de problema técnico en la ISS impediría la
salida este sábado de la Soyuz-TM, la cual acoplara con la EEI.
La pérdida del control sobre las computadoras en la
parte de los módulos norteamericanos causó preocupación en Washington, pero ese
servicio se restableció ayer casi de manera tan inesperada como cuando se interrumpió.
En varias ocasiones la Agencia Espacial estadounidense
(NASA) se pronunció en contra del viaje de Tito, multimillonario de 60 años, como primer
cosmonauta-turista, por estimar que su presencia entorpecería los trabajos en la EEI.
Pero Moscú consideró esas recomendaciones como un
intento de la parte estadounidenses de dictar condiciones en el marco de los trabajos de
la estación orbital, pues el viaje de Tito está dentro de las prerrogativas rusas de
utilizar el lote de participación en la EEI como estime conveniente.
Tito, en su tiempo empleado de la NASA devenido
empresario, firmó un contrato por 20 millones de dólares con la empresa rusa Energui
para volar en un principio a la estación espacial Mir y luego a la EEI.
De tener éxito la estancia del ciudadano
norteamericano en esa última, se abriría una nueva era para la cosmonáutica, con viajes
al espacio de personas sin una preparación para efectuar investigaciones científicas.
Tito se encargará de las comunicaciones en los dos
días que estará la Soyus-TM en órbita antes de acoplarse a la EEI, donde se encuentra
ahora el transbordador estadounidense Endever, el cual debió extender su estancia allí
para poder corregir la dirección de la órbita de ese laboratorio espacial.
Del éxito del viaje de Tito a la EEI dependerá la
continuidad de ese tipo de programa. En ese sentido, este sábado se conoció que el
afamado director estadounidense James Cameron sostiene negociaciones con Rusia para
repetirlo.
Para viajar al cosmos el multimillonario estadounidense
debió pagar un millón de dólares, de los 20 millones del contrato, para someterse a 700
horas de entrenamiento en la Ciudad Estelar rusa.