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 Penin y Suárez del Villar
por La Traviata
Pedro de la Hoz
Veinte años atrás, Armando Suárez del
Villar tomó por primera vez las riendas escénicas de La Traviata, la famosa ópera de
Giusseppe Verdi. Desde entonces se ha convertido en una de sus más entrañables
realizaciones en el campo del teatro musical, al punto que ahora, coincidiendo con la
celebración mundial del Año Verdi, reeditará la puesta con el Centro Pro Arte Lírico
de La Habana, los días 4, 5 y 6 de mayo, en la sala García Lorca.
Otro que regresa a la institución de Prado y
San José es el director francés Jean Paul Penin, conocido entre nosotros por su
concurrencia como batuta invitada de la Orquesta Sinfónica Nacional, su predilección por
Berlioz, y haber intentado, con la compañía operática capitalina, una Carmen, de Bizet,
que lamentablemente se limitó a su versión de concierto.
Penin y Suárez del Villar tienen ante sí el
desafío de lustrar, a cien años de la muerte del compositor, un título esencial en el
repertorio escénico musical de todos los tiempos, por lo que cuenta con numerosas y
eminentes referencias.
A la popularidad de La Traviata ha
contribuido, en igual medida, una concepción melodramática, propia del romanticismo que
permea su fuente literaria, nada menos que La dama de las camelias, de Alejandro Dumas.
En los papeles protagónicos alternarán las
sopranos María Ester Pérez y Bárbara Llanes, los tenores Humberto Bernal y Luis Manuel
Ríopedre, y los barítonos Angel Menéndez, Oscar Pino y, como invitado, el mexicano
Manuel Acosta, quien ya se ha dado a conocer entre los melómanos de la capital. La Llanes
y Ríopedre acceden por primera vez a sus respectivos personajes.
El Centro Pro Arte Lírico y, mediante suyo,
la cultura cubana inician de tal manera una conmemoración verdiana que en el mundo está
adquiriendo dimensiones inusitadas, en tanto los principales teatros han programado en la
actual temporada, con especial acento, el repertorio del maestro italiano.
Para que se tenga una idea de la magnitud
apuntada, sirva como botón de muestra el hecho de que mientras se esté escenificando La
Traviata, en La Habana, el célebre festival italiano Maggio Fiorentino marcará su
apertura con una superproducción de Il Trovatore, bajo la dirección musical del director
indio Zubin Mehta, la supervisión artística de Pier Luigi Pizzi, quien reproducirá en
la escenografía cuadros del gran Velázquez, y el acompañamiento de las orquestas
filarmónicas de Israel y Oslo.
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