 Técnicas nucleares en favor de la salud
ALBERTO NUÑEZ BETANCOURT
Con un total de 55 servicios de irradiación
durante el pasado 2000 y resultados que duplican y triplican en volúmenes a los de 1999 y
1998, respectivamente, el Laboratorio de Técnicas de Irradiación, perteneciente al
Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria, CENSA, transita una etapa de madurez próximo a
cumplir los 16 años de existencia.
Los técnicos nucleares han
demostrado su efectividad.
Entre los productos procesados el pasado año
en este centro científico se suman siete toneladas de Spirulina, 1,6 t. de cartílago de
tiburón, 22 000 frascos del reconstituyente Trofín y 9 000 metros cúbicos de material
plástico. Precisamente una línea principal en el actual trabajo es la utilización de
estas técnicas de irradiación nuclear en los medicamentos. Así, está en marcha un
proyecto de investigación relacionado con la obtención y puesta a punto del proceso
tecnológico de membranas de hidrogel para el recubrimiento de heridas por quemaduras. El
estudio responde a resolver la carencia de este producto, la cual afecta el tratamiento de
quemados severos en su fase previa a la realización del injerto de piel.
Los hidrogeles se emplean también en la
elaboración de medios de diagnóstico y de lentes de contacto.
Durante más de tres lustros, el Laboratorio
de Técnicas de Irradiación ha rendido un eficiente trabajo en la esterilización y
conservación de alimentos. También cumple funciones de descontaminación e
higienización de productos biológicos, médicos y cosméticos, prótesis plásticas y
metálicas, tejido para implantes, drogas secas y quimiopreparados.
Los principales resultados se reportan en el
estudio de estabilidad de la vitamina C en naranjas, mandarinas y toronjas irradiadas, la
descontaminación de piensos, irradiación de hemoderivados, la radioesterilización del
hilo de sutura Agasut-S (I), la obtención de nuevas variedades agrícolas resistentes a
condiciones de stress térmico y la radiodescontaminación de productos del mar.
La tecnología nuclear es de gran valor en
varias esferas de la ciencia. Particularmente en la salud el método irradiante reporta
indiscutibles ventajas sobre otros modos convencionales, pues no emplea tóxicos, es
económico cuando se usa con grandes volúmenes, puede ser empleado una vez que el
producto se encuentre en su envase final y algo muy importante: resulta seguro desde el
punto de vista ambiental.
La calidad de los servicios que ofrece la
instalación está regida por las regulaciones de Buenas Prácticas y el cumplimiento de
las Normas ISO/IEC 25.
Este Laboratorio fue creado en el verano de
1985 gracias al financiamiento de un proyecto de colaboración titulado Introducción de
Técnicas Nucleares a la Economía Nacional, a cargo del Programa de Desarrollo de las
Naciones Unidas (PNUD), el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), y el
Gobierno cubano.
|