 Lo nuevo y lo ya visto en
la Liga
ALFONSO NACIANCENO
La venidera Liga Mundial llega con matices
novedosos en cuanto a los participantes, pero el sistema competitivo repite la fórmula de
asegurarle un puesto en la finalísima al país anfitrión, con independencia de sus
resultados en la etapa eliminatoria.
Llama la atención la vuelta al ruedo de las
selecciones de Japón, Grecia, Alemania y Portugal, que en otras ediciones estuvieron en
el listado, aunque ninguno de ellos haya accedido a la ronda de discusión de los primeros
lugares. En esta oportunidad, los cuatro con bastantes posibilidades de correr igual
suerte.
Venezuela aparece como el único debutante en
este evento, del 11 de mayo al 30 de junio, considerado por la Federación Internacional
de Voleibol (FIVB) como "el más grande encuentro anual, innegablemente la joya de
este deporte, pues establece un lazo entre cada una de las competiciones cuatrienales de
la FIVB."
Italia, ocho veces titular de la contienda y
bronce olímpico, sale con etiqueta de gigante en el grupo A, mientras Argentina, España
y Francia serán sus acompañantes, muy parejos entre sí, quizá con cierta ventaja para
los sudamericanos a tenor de su cuarto peldaño en Sydney.
Rusia, plata olímpica, tiene las mejores
opciones en el B, en tanto Polonia, Grecia y Venezuela pudieran dar una batalla campal,
por lo parejo de su juego. No subestimo a los sudamericanos, porque durante la actual
temporada han contado con varios hombres en ligas foráneas y acumulan una nada
despreciable cantidad de partidos jugados.
En la llave C, Yugoslavia y Cuba, de acuerdo
con sus resultados internacionales, van por encima de Portugal y Japón, mientras en la D,
aunque Holanda y Brasil concluyeron en los puestos 4 y 5 de Sydney, no han de confiarse
frente a una selección norteamericana que en los últimos años ha presentado una
efectiva renovación. Alemania, el otro integrante de esa zona, no constituye una amenaza.
EL SISTEMA
Por vez primera una final de la Liga tendrá
por sede a Polonia. Y como ha acontecido en años anteriores, el equipo del país
organizador de esa ronda está automáticamente calificado.
Si los polacos no entraran entre los 8 elencos
que avanzarán a la última etapa, en Katowice, desplazarán al seleccionado de menor
puntuación entre los cuatro ocupantes de los segundos lugares en las eliminatorias.
Esta decisión abre las puertas a la escuadra
de Polonia para que juegue sin presión alguna, mientras el resto de los planteles
pelearán por terminar primeros en sus respectivas zonas, en aras de no verse ante la
disyuntiva de quedar fuera de la finalísima si ocupan la segunda plaza en su grupo.
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