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 Taller comunitario
concluyó con enfoques
de cara a la región
Dora Pérez y Antonio Paneque
El Primer Taller Nacional Intersectorial de Trabajo
Comunitario cerró ayer sus sesiones en esta capital con debates que valoraron teorías y
métodos de abordaje, así como la metodización y sintetización de elementos para
"en un futuro próximo" establecer puntos de colaboración sobre el tema con los
países de América Latina y el Caribe, a traves de sus respectivas comisiones nacionales
de la UNESCO.
Los resultados de la reunión iniciativa de la
Comisión Nacional Cubana de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura y a la que asistió una amplia representación de centros,
instituciones y ONG cubanas que desarrollan su actividad con la comunidad
reflejaron, según sus organizadores, méritos muy especiales de la experiencia cubana en
ese sentido.
En una intervención ante el plenario, Rosario Navas
Morata, secretaria permanente de la CNCU, explicó que la idea de esta reunión surgió
"considerando los resultados relevantes y las valiosas experiencias que existen en
nuestro país a lo largo de estos años de Revolución, en materia de trabajo
comunitario". Esos resultados lindan precisamente según Navas las
esferas competentes y priorizadas por la UNESCO, como son la educación, la ciencia, la
cultura, la informática, la información y las comunicaciones.Coordinadores del evento
destacaron que la CNCU ha contribuido a apoyar trabajos dirigidos a la comunidad en el
país, especialmente a aquellas más necesitadas y de más difícil acceso,
particularmente mediante recursos materiales de imprescindible necesidad y cuya
satisfacción influye directamente en el mejoramiento del nivel y la calidad de vida de
sus pobladores.
Fueron citados entre ellos los de la comunidad de
Cocodrilo, del municipio de la Isla de la Juventud, reconocida zona de silencio donde
gracias a ese tipo de apoyo quedará establecida una radio comunitaria. También esta
comisión de la UNESCO contribuyó financieramente con un proyecto en las zonas
montañosas del oriente cubano, donde se implementó la televisora comunitaria conocida
como Televisión Serrana y apoyó a tres comunidades asentadas en las márgenes del río
Cauto, de la provincia de Granma.
El trabajo comunitario se lleva a cabo desde las
esferas de la educación, la salud, el medio ambiente, entre otras, y está dirigido a
diferentes edades y grupos vulnerables. Según algunos delegados, como elemento
integrador, debe partir de un acercamiento a la comunidad, seguido por un proceso de
búsqueda de antecedentes, de la historia del lugar, que permita identificar los problemas
y trazar un plan de acción en función de objetivos específicos. La labor comunitaria no
tiene límites geográficos: desde un barrio marginal, hasta las montañas de
Centroamérica donde laboran nuestros médicos, hay que llevar el mensaje alentador, el
arte genuino como expresión de nuestra real y verdadera identidad cultural.
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