 No
devolverá China avión espía hasta
el fin de la investigación
PEKIN, 17 de
abril.Pekín declaró hoy, martes, que no
devolverá a Estados Unidos el avión espía
norteamericano retenido en la isla de Hainan hasta que
haya concluido la investigación oficial que llevan a
cabo las autoridades chinas.
"China
tiene derecho a realizar una investigación completa
sobre el avión militar estadounidense que, tras chocar
contra un caza chino y provocar la desaparición del
piloto, entró ilegalmente en nuestro espacio aéreo y
aterrizó en nuestro territorio sin autorización para
ello", declaró hoy Zhang Qiyue, portavoz del
Ministerio de Asuntos Exteriores.
Zhang
anunció que "la investigación está en
marcha", por lo que todavía es pronto para saber
qué ocurrirá con el avión espía estadounidense
EP-3, que se encuentra retenido en la base militar de
Lingshui, en Hainan, donde realizó un aterrizaje de
emergencia el pasado primero de abril, tras chocar contra
un caza chino.
"China
decidirá sobre el avión de acuerdo con los
resultados de la investigación", agregó la
portavoz, quien no incluyó la devolución del avión
espía entre las cuestiones "en la agenda" para
la reunión que mañana, miércoles, celebrarán en
Pekín representantes chinos y estadounidenses.
Las
negociaciones que comenzarán mañana se centrarán en
"analizar las causas del incidente, detener los
vuelos de aviones espías norteamericanos en las costas
chinas y buscar medidas para evitar que se produzcan de
nuevo este tipo de accidentes", detalló Zhang.
Para Pekín,
la prioridad es tratar de convencer a EE.UU. para que
"deje de enviar aviones de reconocimiento cerca de
las costas chinas", ya que esto constituye una
"violación de las leyes nacionales e
internacionales".
El Ministerio
de Asuntos Exteriores urgió hoy a Washington a adoptar
una actitud más "positiva y responsable" sobre
este y otros asuntos de las relaciones bilaterales, y a
"tomar en serio el mensaje de las autoridades
chinas".
Pekín
considera que los vuelos de reconocimiento estadounidense
sobre su zona económica especial marítima suponen una
"amenaza para la seguridad nacional", además
de una violación de la Convención de la ONU sobre la
Ley del Mar (1982).
Washington,
por su parte, considera que no hay nada malo en volar en
el espacio aéreo internacional, por lo que ya ha
anunciado que "no negociará con China"
las rutas, la frecuencia ni la posible cancelación de
estas misiones de espionaje.
La
delegación para estas negociaciones, que comienzan
mañana en el Ministerio chino de Asuntos Exteriores,
estará encabezada por Lu Shumin, director general
de Norteamérica del Ministerio, y en ella participarán
tanto diplomáticos como militares de Pekín.
La
representación estadounidense estará formada por el
subsecretario adjunto de Defensa, Peter Verga; el
capitán de Marina y director del Departamento
Asia-Pacífico para China, Phil Greene; y el general Neal
Sealock, agregado militar en la Embajada de EE.UU. en
Pekín, entre otros.
Las
negociaciones durarán dos días, según Washington,
aunque Pekín dice que "todavía es pronto para
saber cuánto tiempo necesitaremos". (EFE)
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