 Fraternal encuentro juvenil y sindical Cuba-Venezuela
Silvia Martínez
Un fraternal encuentro sostuvieron ayer 1 000
jóvenes y trabajadores de la capital en el Palacio de las Convenciones con la delegación
de más de 300 sindicalistas y jóvenes venezolanos pertenecientes a Fuerza Bolivariana
del Trabajo y Juventud Movimiento Quinta República, que desde el martes último realiza
una visita de intercambio a Cuba.
Pedro Ross, secretario general de la CTC,
destacó cómo este encuentro ha hecho recordar los primeros días de la Revolución
cubana.
Siempre Cuba nos ha llegado como algo
diferente, pero desde la propaganda capitalista, y ahora que la conocemos, digo, muy bueno
que sean diferentes, porque aquí el problema de uno es el de todos y existe la
solidaridad, expresó María del Pilar Hernández, de la Juventud Movimiento Quinta
República.
Nicolás Maduro, coordinador nacional de
Fuerza Bolivariana del Trabajo, explicó que todos se sentían conmovidos ante la
capacidad de los cubanos para transmitir las realizaciones de su Revolución. No habrá
intriga ni chantaje que rompa nuestra entrañable unión y amistad.
La conclusión más importante de este
encuentro, manifestó Otto Rivero, primer secretario de la UJC, será la reflexión
personal y colectiva sobre lo que es Cuba y qué defiende, y agradeció la solidaridad que
también recibimos del pueblo venezolano.
En iguales términos transcurrió la
intervención de Hassán Pérez, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria
(FEU), quien expresó el orgullo que se siente de compartir ideas con hermanos de
batallas, latinoamericanos todos que no se conforman con ser traspatio yanki.
Las respuestas a preguntas cómo: ¿Por qué
el período especial? ¿Qué pasó en Cuba en la década de los 90? ¿Cómo el país se
fue recuperando con la resistencia heroica de pueblo? caracterizaron las intervenciones,
junto a una amplia explicación del programa de medidas para contrarrestar los efectos de
la desaparición de la URSS y el recrudecimiento de la agresión económica de Estados
Unidos.
Se dejó por sentado que todo lo relacionado
con derechos laborales en Cuba tiene rango constitucional y ninguna ley se aprueba por el
Parlamento sin antes ser discutida con los trabajadores y el movimiento sindical.
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