 Continúa
modernización de planta niquelíferas
Cira
Rodríguez César
La
continuación de la modernización de las plantas y la
construcción de pequeñas refinerías para producciones
de mayor valor agregado pondrán a la industria cubana
del níquel en mejores condiciones de eficiencia y
competitividad.
Esas
inversiones, desarrolladas en los últimos cuatro años y
ascendentes a más de 400 millones de dólares, también
permitirán estabilizar los volúmenes de extracción y
elaboración de níquel más cobalto en cifras superiores
a las 75 mil toneladas anuales, a partir del corriente.
Tales
trabajos en las plantas Pedro Soto Alba, hoy Moa Níquel
S.A. y una de las más eficientes del mundo, y la Ernesto
Che Guevara, han permitido importantes transformaciones
tecnológicas y energéticas para reducir en 50 por
ciento el consumo de hidrocarburos por tonelada de
mineral.
Cuba produce
el 12 por ciento del cobalto mundial y es el sexto
fabricante de níquel a nivel internacional, cantidades
que le facilitan exportar más de un 80 por ciento de su
producción.
Hasta 1990 la
Isla colocaba en mercados del antiguo campo socialista
prácticamente todas las cantidades extraídas. El pasado
año la industria niquelífera impuso nuevo récord de
producción con 71 mil 400 toneladas de níquel de mayor
valor competitivo, por la eliminación del oxido de
níquel y la importancia dada al sinter de níquel
(producto con más contenido de mineral puro), al
concentrado de sulfuro y al sulfuro enriquecido.
Además, los
acuerdos suscritos con la companía canadiense Sherrit
International permitieron la operación conjunta de una
refinería en Canadá, lo que propicio que Cuba entrara a
formar parte del selecto grupo de naciones productoras de
cobalto.
Los progresos
alcanzados en la industria del níquel exhiben hoy una
total recuperación de los niveles de producción, muy
superiores a los de principios de la década del 90, y de
las ventas en el exterior localizadas en Europa
Occidental, Canadá, América Latina, República Popular
China y Rusia. (AIN)
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