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LIBORIO NOVAL |
Las acciones de la mafia anticubana de Miami continúan
teniendo como centro al Congreso de Estados Unidos, e incluso a Ginebra: a pesar de los
fracasos sufridos, siguen urdiendo nuevas leyes y propuestas para reforzar la actividad en
contra de la Revolución. Sobre el tema y las noticias relacionadas con los terroristas
detenidos en Panamá, centró su atención ayer el panel de periodistas que participó en
la Mesa Redonda Informativa.
El periodista Lázaro Barredo señaló que Jesse Helms
se atreve a darnos ahora cuatro años de vida y exige nuevas medidas, amenazando con
presentar un proyecto mafioso que llama Ley de Solidaridad 2001, donde propone otorgar 25
millones de dólares para fomentar la contrarrevolución interna e implementar nuevas
medidas contra nuestro pueblo.
El proyecto ya fue presentado en la Cámara por la
troika mafiosa, integrada por Bob Menéndez, Lincoln Díaz Balart e Ileana Ross, quienes
han dicho claramente que es para apoyar a la contrarrevolución interna, criticando
duramente a los que se le oponen. Previamente se reunieron con el presidente Bush, quien
fue muy receptivo a sus propuestas, lo que no es de extrañar, por su pregonada política
en contra de nuestro país.
Sobre Ginebra, Renato Recio, del periódico
Trabajadores, se refirió a como EE.UU. aumenta el chantaje para lograr sus objetivos,
aunque ni los propios mafiosos son optimistas con una votación favorable al proyecto
anticubano en la Comisión de Derechos Humanos.
Sobre la presencia de Ileana Ross y Díaz Balart, de
excursión en Ginebra, se presentó un material televisivo preparado por los enviados
especiales de la televisión.
Luego de su llegada y en la sala donde expusieron sus
mentiras, que estaba vacía, mostraron sin pudor alguno los resultados de sus gestiones en
el Congreso, elogiando a sus marionetas en la Comisión. A quienes han mostrado simpatía
con Cuba, o no están de acuerdo con los dictados de Washington, los calificaron como
"países no democráticos".
Sin embargo, ante las preguntas de qué han hecho ellos
por los hispanos en EE.UU., los mafiosos dijeron que ningún país es perfecto, y que esa
nación había sido muy generosa y justa, sin mencionar siquiera a los que son explotados,
viven en la peor de las miserias y resultan muertos en la frontera.
Sobre la presencia de jóvenes norteamericanos en Cuba
para estudiar Medicina, Díaz Balart, balbuceando, y atrapado en sus propias mentiras, no
pudo dar una respuesta coherente.
LOS ULTIMOS PASOS DE LA FUNDACION
En torno a los últimos pasos que da la Fundación se
refirió Reinaldo Taladrid, de la Televisión Cubana, quien planteó que ahora tratan de
llevar a juicio a los empresarios que comercian con Cuba, y nada menos con una ley que se
hizo contra los piratas en 1789. Randy Alonso acotó que evidentemente no les basta con la
Helms-Burton para poder bloquear a Cuba, a lo que afirmó Taladrid: Ello lo que demuestra
es el fracaso de esa ley.
Renato Recio planteó que el mundo entero ya reconoce
la intolerancia de los mafiosos en Miami y comentó el ejemplo más reciente, relacionado
con la expulsión del seno de la mafia de los dos participantes de la Brigada 2506 por
haber asistido al encuentro efectuado en Cuba por el aniversario de Girón.
Otro asunto, indudablemente vinculado con estos
elemento, es la corrupción. Por estos días uno de los comisionados de la ciudad de
Miami, Pedro Reboredo, ha sido descubierto por un escándalo en el manejo de las nóminas
de sus subordinados, donde la mayor tajada iba a su cuenta bancaria, como denunció
Taladrid.
Lázaro se refirió a los lazos mafiosos existentes con
los altos círculos de poder en Estados Unidos: Bush le debe favores a la mafia como
resultado del fraude que le dio la presidencia, y una de las retribuciones que le ha dado
fue nombrar como subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos a Otto Juan Reich,
conocido por sus posiciones recalcitrantes y fascistas.
De origen cubano, pero de padres alemanes, Reich
sirvió en las fuerzas armadas estadounidenses, ha participado en actividades ilegales y
en operaciones encubiertas investigadas por el propio Congreso norteamericano, y nada
menos fue el candidato para ser el "enviado especial" del Presidente
norteamericano, o pro-cónsul en Cuba, cuando pensaban que la Revolución iba a ser
destruida.
TERRORISTAS EN PANAMA
Acerca de las últimas noticias sobre Luis Posada
Carriles y el resto de los terroristas presos en Panamá, Renato comentó que algunos
medios de prensa especulan que próximamente Panamá responderá a la solicitud cubana de
extradición, pero realmente no existe nada oficial que demuestre tal cosa.
Reiteró la preocupación de nuestro pueblo y de muchas
personalidades en el exterior ante la posibilidad de que se prepare una fuga y recordó
las palabras del hijo del asesinado ex canciller chileno, Orlando Letelier, quien durante
la recientemente clausurada 105a Conferencia Interparlamentaria, denunció la
participación de mafiosos de Miami en diversos atentados criminales, entre ellos el que
tronchó la vida de su padre.
Asombrosamente, ahora en El Salvador se determina que
Posada Carriles usaba varias identidades, información que Cuba le había hecho saber a
las autoridades salvadoreñas mucho antes.
También desde Managua la prensa afirma que Luis Posada
Carriles trató de utilizar el territorio nicaragüense para atacar a Cuba, y pretendió
poner otra bomba en pleno vuelo en un avión civil que vuela a La Habana. En Nicaragua,
además, compró explosivos plásticos y lanzacohetes para llevar a cabo un atentado
contra el compañero Fidel durante su visita a República Dominicana.
Félix Villarreal, dirigente estudiantil panameño,
informó al periodista de la Televisión Cubana, Miguel A. Masjuán, que los estudiantes
insisten en que la Universidad presente la querella judicial contra los terroristas.
También una organización obrera piensa hacer lo
mismo, agregó, para precisar que el 16 de abril habrá un evento en Panamá en
recordación al aniversario de Girón y con el fin de condenar una vez más la actitud de
los terroristas y en solidaridad con el pueblo cubano y su dirigente Fidel Castro.
Finalmente, Lázaro planteó que lo importante no es si
se da o no la extradición, ya que no es un problema de venganza, sino de justicia. Lo
importante es si Panamá decide hacer justicia y esto se puede hacer por diferentes tipos
de tribunales, incluso uno internacional.