 Educación sexual
Un aprendizaje para la vida
SARA MAS
La educación sexual no puede suministrarse como un
medicamento ni menos aún limitarse, cual mundo aparte, al universo de la intimidad. Es
mucho más porque supone "educar al hombre y la mujer, en las distintas etapas de su
vida, para vivir y disfrutar su sexualidad de manera sana, plena, responsable y feliz. Es
aprender a ser hombre o mujer a lo largo de la vida".
 |
JORGE VALIENTE |
Como fichas de dominó, se
han movido los viejos códigos y preceptos éticos en el campo de la sexualidad, comenta
Mariela Castro, directora del CENESEX.
Así lo asegura Mariela Castro, directora del
Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), una institución encargada, entre otras
misiones, de coordinar con un enfoque intersectorial la política sobre el tema. Un camino
en el cual le acompañan otras organizaciones y entidades que principalmente deben
implementarla, como Salud Pública, Educación, la Federación de Mujeres Cubanas y la
Unión de Jóvenes Comunistas.
Desde la más breve célula de su cuerpo hasta los
mitos y preceptos que hereda y desarrolla, el ser humano existe de manera sexuada, reitera
Mariela al insistir en que la educación en este campo es parte de la propia formación
integral del individuo.
"Existimos como seres sexuados, desde nuestra
propia dotación cromosómica, hasta el modo en que la cultura nos enseña cómo se es
hombre y mujer, padre y madre, cómo se es pareja erótica afectiva", expone como
ejemplos.
A juicio de la especialista, tan valioso es estar
preparado para prevenir una enfermedad de transmisión sexual como poder determinar, con
absoluta confianza, cuándo y cómo tomar decisiones responsables, sobre todo al llegar a
la adolescencia y adquirir capacidad reproductiva.
"Entonces es cuando más hace falta estar
preparado añade, saber en qué consiste eso y todo lo que debe hacerse para
disfrutar de la sexualidad, de los vínculos eróticos y afectivos teniendo en cuenta, por
ejemplo, que es importante evitar el embarazo, porque todavía ser padre o madre no es a
esa edad un proyecto deseado".
De ese y otros temas afines estarán debatiendo, hasta
el viernes, los asistentes al III Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia
Sexual, el III Taller Iberoamericano de Educación Sexual y Orientación para la vida y el
VI Congreso de la Sociedad Panamericana para el estudio de la impotencia.
A juicio de Mariela, la educación en esta materia no
debe ser excluyente, sino estar dirigida "a toda la población sin distinción de
edad, sexo, orientación sexual (ser heterosexual, homosesual, bisexual), nivel cultural y
capacidades físicas, sensoriales e intelectuales".
Según la Directora del CENESEX, hoy se vive un
panorama peculiar en el campo de los códigos sociales y culturales. Algo que ella compara
con un juego de dominó, donde las fichas se han movido, están fuera de lugar y aún no
encuentran el sitio exacto donde situarse nuevamente.
"Durante las últimas 5 décadas
comenta los roles hombre, mujer, padre, pareja... han sido muy cuestionados y
expuestos a la mirada crítica desde los discursos científicos, intelectuales y algunos
discursos políticos, sobre todo desde los movimientos feministas y progresistas
enfocados, fundamentalmente, en los problemas de discriminación de la mujer. Como que la
gente se fue cansando de códigos educativos tan represores y tradicionales."
Pero al mismo tiempo, "desde el imaginario
cultural, todo lo que hemos recibido con las tradiciones inconscientemente asimiladas
que incluso nos molestan, pero no nos cuestionamos está ahí. Seguimos
recibiendo los patrones tradicionalísimos y sexistas de educación".
Hacia dónde deberá moverse el cambio aún está en
elaboración y por decidirse, a juicio de la Directora del CENESEX, en medio de una
búsqueda que precisa tiempo y análisis profundo. De ahí que, en medio de tales
contradicciones, tome valor relevante también la familia.
"Es imprescindible que eduquemos a nuestros hijos,
varones y niñas, en un lenguaje de convivencia repetuosa, amable, no estereotipado, en el
cual se contribuya a comprender la responsabilidad de ambos, porque además la familia van
a componerla todos y eso es parte de la educación sexual con responsabilidad".
Constituido oficialmente en 1989, el CENESEX transita
actualmente por un período de rediseño estratégico institucional, sin abandonar su
labor de investigación científica y capacitación. "Queremos hacer una evaluación
general del programa cubano", anuncia la Directora entre otros planes.
El desarrollo de proyectos comunitarios como Crecer en
la adolescencia y Mi proyecto de vida, el programa de Maternidad y Paternidad Responsable
del MINSAP, el establecido en las escuelas para el desarrollo de una conducta sexual
responsable, son importantes pasos en la educación de la sexualidad donde el Centro ha
tomado parte, aunque no ha sido el máximo responsable.
"Todavía tenemos mucho que hacer con la propia
UJC, en las escuelas, los espacios culturales, los medios de comunicación y con otras
instituciones como los ministerios de Justicia, del Interior y Salud Pública",
insiste.
"Tenemos la responsabilidad de trabajar más con
todos ellos concluye en función de darle también un mayor apoyo y atención
priorizada a la institución familiar".
|