No todas las rutas en el Estrecho de la Florida
conducen a cayos y playas en las cercanías de Miami. Es un mito. Los vientos y las
corrientes suelen hacer lo que les da la gana con las embarcaciones más débiles. Y se
han llevado muchas al fondo del mar, mientras otras, con más "suerte", han
torcido su rumbo hacia las costas de otro país que no habían elegido para emigrar...
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| ALBERTO BORREGO |
Instantes del arribo al aeropuerto
internacional José Martí de los 12 emigrantes ilegales repatriados desde Bahamas el
pasado 2 de abril.
Ese fue, precisamente, el final de 12 cubanos
devueltos desde Bahamas el pasado 2 de abril. Son los protagonistas de cinco salidas
ilegales muy parecidas por los móviles que las provocaron, pero diferentes en la manera
en que cada una de ellas trató de alcanzar los beneficios prometidos por la criminal Ley
de Ajuste Cubano.
I
Eliecer Leyva Escalona se lanzó al mar por Puerto
Padre, Las Tunas. Era uno más en un grupo de once emigrantes ilegales decididos a pisar
tierra en los Estados Unidos. Habían salido el 14 de marzo del 2000, y dos días después
estaban arribando a Florida..., Camagüey. El mar les había jugado una broma pesada.
Allí, desencantados, ocho de ellos decidieron bajarse. Cinco días después, muertos de
hambre y sed, los otros tres recalaban en las costas de Nassau. Durante mes y medio
buscaron refugio en casa de bahamenses, pero terminaron descubiertos y encarcelados. Dos
regresaron a Cuba en una anterior devolución. Eliecer Leyva logró escapar del encierro y
deambuló por Bahamas en busca de alguien que lo ayudara a llegar a Miami. Todos le
pedían dinero...
II
Felton, Mayarí. 16 de noviembre del 2000. Una
embarcación de pesca (Lista 5ta.) se aleja de la costa impulsada por un motor
estacionario. Lleva a siete hombres confiados en el éxito de la travesía. Tres de ellos
(Jorge Pileta, Ramón Mariño y Omar Leyva) son reincidentes múltiples en salidas
ilegales. Ellos llevan el mando. Los demás confían... A los cinco días, con el
combustible contaminado, a la deriva, son auxiliados por un pescador de Bahamas, un
rastafari que los ocultó en su casa, en la isla de Andros, y les prometió contactar
a los traficantes de Miami. Rafael, el único del grupo que habla inglés, se encargó de
las negociaciones... No había arreglo posible: o pagaban 15 000 dólares por cada uno o
serían entregados a la policía...
III
Mario Chávez Armenteros, Jorge Luis Colón y Pedro
Luis Velázquez son de Matanzas, pero eligieron un punto en la costa de Corralillo, Villa
Clara, para poner proa al Norte. El 5 de octubre del 2000 echaron al agua la balsa que
construyeron entre siete. Dos días después los interceptó el Servicio de Guardacostas
norteamericano. Para ellos navegaban en aguas estadounidenses, pero el barco los condujo a
Bahamas. Cinco de ellos no se rindieron. Se fugaron de la prisión y contactaron desde
Nassau a los familiares en Miami. Seis días después, en espera de la recogida, Mario
Chávez fue detenido por la policía. ..
IV
Cada uno de los hombres entregó 1 500 pesos. Entre los
25 reunieron el dinero suficiente para comprar el motor de petróleo y los materiales para
construir la embarcación rústica. Salieron por el pedraplén de Caibarién el 29 de
septiembre del 2000. Al día siguiente pasaron por cayo Anguila, lugar donde cinco hombres
decidieron bajarse. Los veinte restantes recalaron en Bahamas. Armando Perdomo y Yunior
Lázaro Pons se las arreglaron para sobrevivir en aquel país durante meses. Los demás ya
habían sido devueltos a la Isla, pero ellos seguían intentando llegar a la Florida...
V
Franklin García ofreció "su chapín", una
embarcación ilegal, para la aventura. Acomodados dentro de aquellos 16 pies, seis
personas dejaron atrás Playa Vieja, en Caibarién, el 10 de mayo del 2000. Cuando pisaron
tierra los invadió la alegría, nadie podría negarles que ya clasificaban como
"pies secos"... Equivocadamente, habían llegado a Bahamas.
Estas historias, contadas de primera mano por sus
protagonistas, demuestran cómo la asesina Ley de Ajuste ha desbordado sus derroteros,
materializando el tráfico de emigrantes cubanos a través de terceros países. Ya no es
secreto que estos elementos mafiosos operan también en Bahamas, país al que se acercan,
ilegalmente, en busca de su carga humana.