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| LIBORIO NOVAL |
La 105ta. Conferencia de la Unión Interparlamentaria
(UIP) fue un éxito. ¿Quién lo duda? A pesar de algunos intentos de sabotearla por parte
de Estados Unidos, se celebró en La Habana del 2 al 8 de abril en el Palacio de las
Convenciones con más de 300 intervenciones que pasaron balance a lo hecho en seis meses,
se plantearon nuevos temas y se adoptaron acuerdos.
Fue un triunfo por la asistencia masiva, recordaba la
periodista de la televisión, Irma Cáceres, ayer en la Mesa Redonda. Hubo la oportunidad
de abordar los problemas fundamentales de la humanidad, como las consecuencias de la
globalización neoliberal, el orden económico y social, el hambre, la infancia, el
analfabetismo, la grave situación de las mujeres en el Tercer Mundo y otros.
A la hora de valorar las resoluciones adoptadas por el
evento, Lázaro Barredo, periodista de Trabajadores y diputado, destacó el hecho que de
los cuatro temas que se debatieron, tres fueron propuestos por Cuba. Una buena cantidad de
delegados felicitó a Cuba, con la cual tuvieron oportunidad de familiarizarse al salir a
la calle, lo mismo representantes de la izquierda, el centro y la derecha política que
asistieron a la cita.
En el caso del terrorismo, se destaca el hecho de que
la resolución propuesta por Cuba fue acogida prácticamente sin cambios, cuando era el
mismo documento presentado por nuestro país en la Cumbre Iberoamericana de Panamá, donde
fue rechazado por el gobierno de España, aunque en la Interparlamentaria la delegación
de ese país dio su voto a favor.
Randy Alonso, moderador, destacó que el momento
culminante fue el discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, que abordó
Juana Carrasco, periodista de Juventud Rebelde para indicar que las opiniones de los
delegados fueron muy favorables respecto a esa intervención.
Delegados árabes expresaron que Fidel había dibujado
la situación en el Medio Oriente mucho mejor y más claramente que cualquier otro. La
valía de las palabras del Comandante en Jefe también fue destacada inmediatamente
después por la presidenta del Consejo de la UIP, Najma Heptulla, quien repitió su
apreciación muy favorable en conferencia de prensa ofrecida un día después.
Randy hizo énfasis, del discurso de Fidel, los cinco
puntos graves de las posiciones asumidas por la nueva administración norteamericana en
los pocos meses que lleva en el poder en Estados Unidos.
Desde que se anunció la conferencia para La Habana,
Washington comenzó a moverse para boicotearla. Lázaro Barredo destacó esa actitud
norteamericana, que envió cartas a los parlamentarios, les dio la tarea de contactar con
elementos contrarrevolucionarios en Cuba, que algunos entregaron al Parlamento cubano al
llegar a La Habana.
Por supuesto que en la Conferencia no faltó quien
trató de acompañar a Estados Unidos en los ataques contra Cuba. Rogelio Polanco se
refirió a las cartas enviadas por embajadores norteamericanos a algunos parlamentarios,
parte de ellas leídas por Fidel ante el plenario de la Conferencia.
Hubo un puñado de delegados que se prestó al juego
norteamericano, algunos procedentes del llamado primer mundo, y de otros nuevos conversos
de Europa del Este, así como un representante chileno pinochetista que recibió merecida
respuesta en la Conferencia. Todo en medio de cientos de intervenciones mesuradas y
preocupadas por los grandes males del planeta.
Como uno de los ejemplos de los que vinieron a tratar
de denigrarnos, la Mesa Redonda mostró la intervención completa de un delegado de
Estonia, que no esperó la respuesta de Cuba. Los que vieron la Mesa ayer, se pudieron
percatar que se trató de una retórica densa, de un conquistado mental, difícil de
comprender, en un intento de defender a los dos checos que vinieron a Cuba hace unos meses
a realizar labores contrarrevolucionarias, respondida breve y contundentemente por Jaime
Crombet, vicepresidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Lázaro, al referirse al intento de un parlamentario
derechista chileno de boicotear el evento, mencionó también un documento aprobado en el
Parlamento chileno en el que se condena a Cuba por violación de los derechos humanos,
precisamente en los momentos en que en la capital chilena la policía reprimía una
manifestación de miles de estudiantes de secundaria.
De parte de un miembro de la delegación española
que siguió la línea de su gobierno de agresiones políticas a Cuba vino
asimismo un ataque en la Conferencia de la UIP. Polanco recordó que el gobierno español
había organizado una visita del Rey Juan Carlos a Miami y lo llevó a reunirse con la
mafia anticubana de esa ciudad.
Incluso al frente de la delegación parlamentaria
española fue colocado un individuo estrechamente vinculado a la filial madrileña de la
Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA): Guillermo Gortázar.
Reinaldo Taladrid, de la Televisión Cubana, dio
detalles del señor Guillermo Gortázar. Fue miembro de un grupo de extrema izquierda, de
donde pasó al Partido Comunista Español y luego pasó a la extrema derecha en el Partido
Popular, toda una demostración de la debilidad de convicciones del personaje.
Parece haber sido captado cuando estudiaba en Estados
Unidos. En 1994 dio un viaje por Centroamérica y fue agasajado al final por la FNCA. A
principios de 1996 dijo a empresarios españoles que la política de su partido era no
favorecer abrazos con Cuba y en marzo viajó a Miami a una entrevista con Pepe Hernández,
jefe del ala militar de la Fundación. Extraña vinculación de un político con un
terrorista demostrado.
Después funda en España la Fundación Hispano-Cubana,
un intento de repetir en Madrid a la FNCA, y comienza a otorgar premios de derechos
humanos con altas sumas en dólares. En 1997 esa nueva Fundación firmó un contrato con
Freedom House para suministrar recursos a los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba,
con lo que ya Gortázar se convierte en empleado del gobierno norteamericano.
En España, se opuso a la visita del Rey a Cuba,
dirigió una campaña para tratar de sabotear la Cumbre Iberoamericana de La Habana e
incluso dedicó un número completo de la revistica que editan para oponerse al regreso de
Elián a Cuba con la increíble proposición de que viajara y se quedara a vivir en
España con su familia.
En La Habana, para ilustrar, mientras la delegación se
reunía con diplomáticos, el personaje estaba con miembros de los grupúsculos
contrarrevolucionarios y en la Conferencia, estuvo presionando a otras delegaciones para
que sostuvieran conversaciones con esa fauna y concertando comidas con ellos. Esa fue su
verdadera labor.
En resumen, la 105ta. Conferencia de la UIP fue otro
fracaso de Estados Unidos.