En tenaz lucha contra el tiempo y el olvido, miles de
hombres y mujeres enfrentan diariamente en el mundo, y también en Cuba, la hermosa tarea
de preservar y rehabilitar el Patrimonio, que no es más que todo aquello creado por el
ser humano y la naturaleza, la suma de los bienes culturales acumulados voluntariamente
por una comunidad.
Desde hoy y hasta el próximo 13 de abril cerca de 200
representantes de 28 países de todos los continentes (restauradores, conservadores,
arquitectos, arqueólogos, economistas, sociólogos, químicos y especialistas de variadas
disciplinas), defensores de la herencia recogida, esa que identifica a cada pueblo,
participarán en el 5to. Congreso Internacional Patrimonio Cultural: Contexto y
Conservación.
El Centro Nacional de Conservación, Restauración y
Museología (CENCREM, de Luz y Oficios, La Habana Vieja) auspiciador del encuentro
conjuntamente con el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, la Oficina del Historiador
de la Ciudad, la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la
UNESCO, entre otros, será el "cuartel general" donde más de 100 trabajos
serán debatidos en tres comisiones. Entre otros temas se abordarán en estas jornadas:
Restauración de bienes muebles, materiales, técnicas y procedimientos para la
restauración, Centros y sitios históricos, Restauración y rehabilitación
arquitectónica. Planes de manejo, Conservación preventiva, La arqueología y la
conservación del patrimonio cultural, Patrimonio natural: gestión medioambiental y
planeamiento cultural, Turismo, patrimonio cultural e identidad, Patrimonio,
globalización y neoliberalismo: enfoques y desafíos, La informática en el rescate y la
conservación del patrimonio.
Cuba presentará trabajos y experiencias en este campo
de la restauración y conservación de obras de arte y fotos de diversos creadores,
documentos, estampas y cartografías cubanas confeccionadas en los años 1604 y 1634, la
rehabilitación arquitectónica en diversos puntos del país y particularmente en La
Habana Vieja, proyectos de intervención para inmuebles históricos, utilización correcta
de materiales en la restauración, diagnósticos del biodeterioro, propuestas de
tratamientos de conservación para los objetos arqueológicos metálicos... hasta la
necesidad de preservar las edificaciones del pasado siglo XX, que por estar tan cercanos
en el tiempo constituyen también un reto inmenso en la cruzada por la conservación y
restauración de nuestro patrimonio cultural.