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(13
de junio de 2003)
Generalizan
trabajos premiados en el XIV Fórum
AUTOMEY, el ojo visor
ORTELIO GONZÁLEZ
MARTÍNEZ
CIEGO DE ÁVILA.— Casi
siempre, los títulos de los trabajos que participan en el Fórum de
Ciencia y Técnica son muy largos, pero cuando uno hurga en las
soluciones que aportan se da cuenta de que lo valioso no
precisamente tiene que ser corto.
Roberto
Ramírez Frade (izquierda) y Roberto Beltrán Díaz, los creadores de
AUTOMEY.
Automatización para
el Control de los Clientes Mayores y Autofinanciados de las OBEs del
país tampoco escapa de esa tendencia, pero su importancia va más
allá de su título.
Horas de desvelo les
llevó al Master en Ciencias Roberto Ramírez Frade y al licenciado en
Matemática y Computación Roberto Beltrán Díaz, poner a punto la
investigación, ganadora de la condición de Destacada en la XIV
edición del Fórum de Ciencia y Técnica, actualmente en fase de
generalización en varias provincias del país.
Frente a una
computadora, ambos explican cuál fue el objetivo del trabajo,
vinculado al complejo mundo de la electricidad y sus consumidores.
Los clientes mayores,
asevera Beltrán, son aquellos cuya demanda es superior a los 50
kiloWatts, entre los que se encuentran los hospitales Antonio Luaces
Iraola, de Ciego de Ávila, y el Roberto Rodríguez, de Morón; las
empresas agrícolas con sistemas de riego eléctrico, los pozos de
petróleo, el estadio José Ramón Cepero...
Y los autofinanciados
son los que pagan en divisas. Ahí se encuentra la Empresa Industrial
del Cítrico de Ceballos, las corporaciones CIMEX, CUBALSE, TRD, los
hoteles del polo turístico Jardines del Rey, EMPRESTUR, las cadenas
Rumbos y Horizontes, la planta mecánica Indalecio Montejo, entre
otros.
El nuevo sistema,
denominado AUTOMEY, ofrece al cliente la posibilidad de contar con
un instrumento seguro, rápido, eficaz y de fácil manejo para la
planificación, cobro, control y análisis de la gestión comercial.
El diseño, argumenta
Beltrán Díaz, puede ser utilizado en las Organizaciones Básicas
Eléctricas del país y permite llevar el control y cobro individual
de los consumidores mayores y autofinanciados; a la vez garantiza
con rapidez y fiabilidad el proceso de la información, registra las
altas, modificaciones o bajas y agiliza la revisión y facturación de
los consumidores, lleva un estricto control sobre los equipos de
mediciones, y aquellos clientes que disponen de correo electrónico
pueden recibir de forma automática las facturas y los estados de
cuenta.
La ingeniera Daisy Gómez
Ron, técnica comercial en la OBE avileña, asegura que el proceso de
facturación duraba hasta 12 días, desde que realizaban las lecturas
en los metros contadores, hasta que se les presentaba el recibo a
los clientes. Ahora el tiempo disminuyó a solo cinco.
Por otra parte, existe
ahorro de transporte, combustible y alimentación, al no tener los
inspectores que trasladarse hasta la cabecera de la provincia a
entregar los libros de lecturas. También ayuda a la contabilidad
confiable, condición indispensable en la buena gestión de la empresa
socialista moderna.
Basta apretar una tecla
para que asome en la pantalla el nombre de cualquier entidad
deseada, incumplidora o no. "Ahora todos están más controlados",
refiere Ramírez Frade.
Sin embargo, las moras
del mes de mayo, por ejemplo, son cuantiosas. La computadora sacó a
la luz la empresa citrícola de Ciego de Ávila, ACINOX, servicios
portuarios, las empresas de correos, de Servicios Informáticos, la
de Calderas, el motel Jardín Los Cocos, Acueducto y Alcantarillado
de Cayo Coco.
Por lo pronto, el
sistema está en fase de introducción en Sancti Spíritus y en La
Habana, como antesala de la aplicación en todos los territorios del
país. |