Con casi un año de antelación para prepararse, en el exterior los voleibolistas contratados y en Cuba los restantes de la preselección de mayores, aquellos deberán regresar con tiempo suficiente para acoplarse y competir en el Campeonato Mundial, en Rusia.
Esperemos que, para esa época, 26 de agosto de 2022, fecha inaugural, haya pasado la pesadilla de la covid, que perturbó los entrenamientos de los participantes en el torneo de la Norceca, clasificatorio mundial, donde quedamos fuera del podio, y la del Mundial Sub-21, en el cual terminamos oncenos, entre 16 equipos.
Hago la observación, porque en la experiencia de cuatro décadas escribiendo de este deporte, he comprobado que los equipos cubanos en los eventos suelen ir de menos a más en su rendimiento, en buena medida, gracias a su preparación física, y, para el próximo Mundial, si no reagrupamos con tiempo suficiente a los contratados –principales en la formación de la selección– tendremos una tarea difícil para avanzar en la serie b del torneo del orbe.
No sé si la dirección del cuadro preferiría enfrentar primero a los dos más fuertes del grupo o si, por el contrario, le sería mejor comenzar con el supuestamente más débil, pero lo cierto es que abrirán contra Japón (lugar 17 del ranking en 2018), al que creo que Cuba (18) puede vencer; le seguirá Brasil, plata en el pasado Mundial, partido puesto en horario especial de cierre de la jornada, a las ocho de la noche, y cerrará con Catar, debutante en estas lides.
Hoy tenemos un grupo de voleibolistas jóvenes que, poco a poco, han ido ascendiendo tras su paso por Argentina, Brasil y algunas ligas de Europa, dando muestras individuales de calidad, pero se espera de ellos una mejor demostración con el equipo Cuba. Hay talento y debe verse en esta cita moscovita, ubicada a dos años de los Juegos Olímpicos de París, donde primero habrá que clasificar y después luchar entre los gigantes, entonces, con el actual colectivo en su edad y experiencia perfectas para lograr sus mejores resultados.
En la fórmula de competencia mundialista, los 24 elencos están distribuidos en seis grupos. Pasan a la segunda fase, con cuatro agrupaciones, tres escuadras y los mejores cuarto lugares. En una serie tan corta como esta, un resbalón cuesta caro. La tercera vuelta recibe solo a seis conjuntos en dos zonas, para dar paso a las semifinales y a la discusión de las medallas.






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