El pasador es en voleibol lo que el receptor es al béisbol. Ambos tienen el privilegio y la responsabilidad de ver todo lo que ocurre en el terreno, y por su ubicación, de frente a las acciones les otorga el derecho de dirigir el juego.
Tienen, además, otra similitud, para formar un buen especialista en esas posiciones, es cuestión de tiempo, años. Pues bien, en el recién finalizado Campeonato Mundial Sub-21 de voleibol, dijimos que el servidor de balones de Cuba, Christian Manuel Thondike, tiene buenas manos, velocidad y previsión, por lo que quedó como el cuarto mejor del evento, solo por debajo del medallista de oro italiano Paolo Porro, el polaco Dawid Pawlun, bronce, y el checo Simon Bryknar.
Thondike trabajó con solo dos errores y por su actuación está entre los diez primeros en una lista de más de 35 pasadores en representación de los 16 equipos participantes. Jugar y jugar, esa debe ser la divisa en el futuro inmediato y ya veremos si se convierte en un exitoso defensor de esa plaza.
El voleibol cubano se caracteriza por su fuerza ofensiva, sin embargo, otros tres jóvenes también quedaron entre los diez mejores: José Miguel Gutiérrez finalizó tercero en el recibo, el mismo lugar ocupado por Alejandro Miguel en el bloqueo, en tanto el opuesto Alexei Ramírez, un voleibolista que con sus ataques contribuyó mucho ante la falta del capitán Marlon Yant, tuvo un average de 13.28 puntos por partido y un 47.21 % de rendimiento, para terminar en el décimo escalón de los atacadores.
La competencia distinguió un Todos Estrellas compuesto, en su mayoría, por los integrantes de los elencos medallistas: Italia, Rusia y Polonia, pero para los cubanos estar entre los diez mejores, es un mérito dentro de una escuadra que finalizó en onceno lugar.






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Alfredo dijo:
1
7 de octubre de 2021
04:29:27
Wilfredo Jesús Blanco. dijo:
2
7 de octubre de 2021
11:00:30
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