ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Lázaro Álvarez Foto: Archivo Granma

Los 60 kilogramos han sido una división que aportó gran cantidad de medallas en Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales para Cuba. Sin embargo, en esos escenarios dicha categoría no tributará más diademas, porque es otro de los pesos que desaparece dentro del boxeo de la AIBA.

Al igual que los 49 kg, también extinta, en 60 kg solo se competirá en Juegos Panamericanos y Centroamericanos y del Caribe. Cuba, como se ha manifestado en otras oportunidades, sostiene el criterio de conservarla de cara a los principales eventos nacionales.

Por supuesto que los mejores hombres de la división pasan a los 64 kg o retroceden hacia los 57 kg, cuando se presenten en citas olímpicas y mundiales. En Cuba, el principal boxeador, Lázaro Álvarez, se movió a los 57 kg, pero no lo hará de forma definitiva.

El púgil pinareño regresa a los pesos gallos, donde en 2011 se coronó campeón del mundo, cuando la división era 56 kg. Álvarez, a sus 29 años, busca el único metal dorado que le falta en su extensa vitrina de pergaminos: la medalla de monarca olímpico.

Por sus condiciones físicas, según han declarado los entrenadores del equipo nacional, es más fácil alistar a Lázaro Álvarez en 57 que en 64 kg. Además, no tiene mucho sentido poner al vueltabajero a competir contra Andy Cruz (64 kg), quien es el representante de mejores resultados en el equipo nacional en los últimos dos años. En 57 kg, Osvel Caballero es el principal exponente, pero todavía no posee el nivel que de él se espera, aunque el mayabequense marcha por buen camino para, en un futuro a mediano plazo, poder explotar su boxeo a toda capacidad. 

¿Tenemos futuro a la vista?

Álvarez fluctuará entre los 57 y 60 kilogramos para prolongar con mayor efectividad su carrera deportiva. Con esta medida, él estará obligado a permanecer todo el año en los pesos gallos y solo rebajará su masa corporal de cara al torneo preolímpico en Argentina, el cual todavía no tiene fecha exacta de celebración. De clasificar, tal y como se espera, a Tokio-2021, arribaría a la capital nipona con 30 años de edad.

Si miramos a los 60 kg, podemos otorgarle una salud aceptable en el país, téngase en cuenta que no será interés de los buenos boxeadores competir en este peso de cara al futuro, aunque, según las condiciones de cada peleador, se puede analizar su permanencia fija o transitoria en esa división.

En la preselección nacional podemos encontrar al espirituano Darielky Palmero y al guantanamero Rafael Joubert, campeón y subcampeón en ese orden del Torneo Nacional Playa Girón-2019. Palmero (24 años) es un púgil recio. Tiene la experiencia necesaria para ganarse un puesto a los Centroamericanos y del Caribe de Ciudad de Panamá-2022 y los Panamericanos de Santiago de Chile-2023.

Joubert (21) es «harina de otro costal». Brilló rápidamente en torneos regionales para ganarse el llamado a la escuadra cubana. En 2018 se presentó en los 52 kg y terminó como subcampeón nacional. En los 12 meses siguientes trabajó para ganar ocho kilogramos más y repitió la medalla de plata, pero en los pesos ligeros.

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