Ciego de Ávila.–¡Keko!, exclamó cuando siendo un pequeñín pasó como un rayo de luz por encima de la primera base, en un juego de pelota callejero, como advertencia de que no había sido puesto out.
Así nació el alias de Sánder Fernández Cervantes, quien sin fama y solo con la gloria de los humildes, es hoy uno de los mejores jugadores de fútbol en Cuba y único de la época moderna en ser líder goleador en cinco campeonatos de la Isla y en tres de ellos, de manera consecutiva (2015, 2016 y 2017).
Tanto hablaban de él, que nunca olvidaré sus proféticas palabras, hace poco más de una década: «Ve mañana a Morón, que voy a anotar el gol número 13». A los seis minutos había cumplido con su palabra. Antes del comienzo de ese partido, Reemberto Piedra, ya fallecido y uno de los emblemáticos futbolistas avileños de todos los tiempos, me había susurrado al oído: «Ese muchacho va dar mucho de qué hablar. Es joven, muy rápido y se pasa los 90 minutos en busca del gol».
En su posición de volante, se desborda por un lado y otro. La cancha le queda pequeña cuando le imprime velocidad a sus piernas. Atrás un rival, otro y otro. Me recuerda al Cafú brasileño.
A Keko solo lo ha frenado la fatalidad y los desmanes. «En mi segundo curso de juvenil terminé sublíder de los goleadores, en un certamen donde tres compañeros estaban en el plantel nacional y yo debí echarme prácticamente el peso del conjunto. Al final fui convocado al seleccionado, pero nunca me llevaron. Fue mi primera gran decepción, incluso, decidí dejar la escuela y el deporte. Seguí gracias a mis padres. Después vinieron otras, pero hoy me centro en jugar al fútbol y, si un día me lo permiten, representaría a mi Patria en cualquier torneo».
Desde 2017 juega con el Five Islands, de Antigua y Barbuda, equipo que también conoce del «nitro» de las piernas de Keko. En el primer año anotó 22 dianas y fue el líder goleador, además de bujía inspiradora para que el Five…, que estaba en segunda división, ascendiera a la primera. Luego se incorporó al Campeonato Nacional de Cuba y, jugando solo media temporada, fue el máximo goleador, con 13 perforaciones.
El año pasado participó en la Premier League de Antigua y Barbuda y su equipo quedó segundo, con otro liderazgo en goles anotados (14). A continuación, llegó a Cuba, y en siete juegos hizo cinco goles.
A los 32 años, Keko sique rápido, como rayo de luz, y mantiene la cualidad innata de olfatear y agujerear porterías contrarias, tanto que ya logró un centenar de goles, y es el segundo avileño en conseguirlo, detrás de Léster Moré (123).
Lorenzo Mambrini, el director técnico italiano que dirige a Ciego de Ávila, es categórico en su afirmación de hace unos días: «Es habilidoso, domina bien el balón, le pega con ambas piernas y tiene olfato a gol. En resumen, es uno de los mejores jugadores de Cuba». Es una verdad irrefutable la sentencia del preparador. Solo un detalle. Al consagrarse como máximo artillero en las Ligas de Antigua y Barbudas, Keko ha logrado ser el líder goleador de todas la Ligas en las que ha participado.
El día que Ciego de Ávila perdió su juego contra Pinar del Río, el 21 de diciembre pasado, Keko lloró la derrota desconsoladamente, porque le sobra la vergüenza, porque ama al fútbol. Allá, al final de la cancha, fue Mambrini y se fundieron en un abrazo.






COMENTAR
Camilo dijo:
1
3 de febrero de 2020
08:41:09
Responder comentario