
122 semanas. 854 días. 20 496 horas. ¿Mucho tiempo? Pues sí, un largo periodo desde julio del 2014 hasta este 7 de noviembre del 2016, fecha que quedará marcada en el mundo del tenis por el ascenso a la cima del escalafón global del británico Andrew Barron Murray.
Si no les suena este nombre mejor lo llamamos Andy Murray, como todos conocen al tenista nacido en Glasgow, Escocia, el 17 de mayo de 1987, hace 29 años. Su figura probablemente aparezca en la inmensa mayoría de las portadas deportivas, luego de destronar al serbio Novak Djokovic de la cúspide universal.
Una derrota del balcánico el pasado viernes ante el croata Marin Cilic con parciales de 6-4 y 7-6 en el Masters 1 000 de París, se combinaron con los éxitos de Murray frente al canadiense Milos Raonic (no se presentó por lesión) y el estadounidense John Isner (6-3, 6-7 y 6-4) para encumbrar al británico en la cita francesa.
De paso, Murray experimentó un salto espectacular, casi tanto como aquel de su primer año como profesional, cuando pasó del puesto 422 del ranking al 64 por su creciente despliegue. Ahora, permanecía en el segundo escaño, a la caza de Djokovic, finalmente desbancado de su sitial de privilegio gracias a la tremenda temporada del escocés.
Campeón olímpico en la lid individual de Río de Janeiro (revalidó su corona de Londres 2012) y monarca del Grand Slam de Wimbledon (Reino Unido), Murray ha sido una «fiera» sobre las pistas en este 2016, en el cual ganó otros seis torneos y exhibió balance de 73-9.
«Nunca imaginé que lograría ser número uno. Ha sido algo muy difícil de conseguir por lo buenos que son los rivales que tengo. Son tres de los mejores que jamás hayan jugado al tenis. Esto no es resultado de esta semana, ni de la pasada ni de unos días. Esto es el premio a 12 meses de muchísimo trabajo», expresó Murray en declaraciones recogidas por el medio argentino Clarín.
«Cuando escuchas mensajes del resto de los jugadores es muy agradable, porque sabes que has ganado su respeto. Es lo más importante cuando terminas los partidos. Tengo un montón de felicitaciones desde el sábado en la noche, más de lo que he tenido después de cualquier enfrentamiento de mi vida, probablemente», aseguró a The Guardian, complacido y emocionado por el ascenso.
Por su parte, Djokovic, su verdugo este 2016 en las finales de Rolland Garros y el Abierto de Australia, confirmó el gran respeto que siente por Murray, quien merece el premio por el nivel extraordinario que logró este último año.
De acuerdo con las estadísticas de la BBC, el británico es el tenista número 26 que logra el primer lugar del ranking desde que comenzaron a utilizarse los sistemas computarizados en 1973, y quedará como el segundo más veterano en obtener tal honor, tras el australiano John Newcombe, quien tenía 30 años y 11 días cuando subió a lo más alto en 1974.






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Jordan dijo:
1
8 de noviembre de 2016
16:06:53
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