El curso escolar 2026-2027 comenzará este 1ro. de septiembre en Cuba bajo condiciones diferentes a las habituales. La prioridad del Ministerio de Educación (Mined) será garantizar la continuidad del proceso educativo y proteger el derecho a la educación, con respuestas ajustadas a las posibilidades de cada territorio, institución y comunidad.
Así lo explicó Naima Trujillo Barreto, ministra de Educación, en una conferencia de prensa, en la que detalló las principales características del nuevo
periodo lectivo, que atenderá una matrícula de alrededor de 1 400 000 niños y adolescentes.
El propósito es alcanzar una presencialidad superior a la del curso anterior, aunque sin recuperar todavía los niveles existentes antes de las dificultades que comenzaron a agudizarse en febrero. La organización será flexible: algunas escuelas mantendrán doble sesión, otras la aplicarán determinados días, y en ciertos casos se modificarán los horarios de entrada o la frecuencia de permanencia en los centros.
Estas decisiones dependerán, entre otros factores, del transporte, la alimentación, el alojamiento, la disponibilidad de docentes y las características de cada comunidad.
CADA ESCUELA, SEGÚN SUS CONDICIONES
Entre el 1ro. y el 7 de septiembre se desarrollarán jornadas de reflexión sobre el proyecto educativo, con participación de las familias y las organizaciones pioneriles. La intención es que cada institución construya una propuesta acorde con sus posibilidades.
También continuará el ordenamiento de la red escolar, pero quedarán en espera aquellas decisiones que puedan generar mayores dificultades para el traslado o la alimentación de estudiantes y trabajadores.
En las instituciones internas y seminternas que iniciarán sus actividades están aseguradas las condiciones básicas, aunque la cobertura de alimentos varía entre territorios. En consecuencia, el régimen de cada centro podrá diferir según sus recursos.
En los sistemas de becas, algunos estudiantes podrán permanecer durante periodos más prolongados en las instituciones, debido a las dificultades para garantizar los pases frecuentes hacia sus hogares.
EL UNIFORME NO SERÁ UN IMPEDIMENTO
El uniforme escolar no estará disponible para todos los estudiantes el primer día de clases. La producción industrial llegó a agosto con alrededor de un 12 % para primaria y una cifra algo superior para secundaria.
Ante esta situación se han utilizado inventarios existentes, talleres de confección y el apoyo de las comunidades y los hogares. La producción continuará durante septiembre y octubre.
Preescolar y séptimo grado fueron priorizados, aunque tampoco todos sus estudiantes tendrán el uniforme completo al comenzar las clases. Mientras tanto, podrán asistir a la escuela con la pañoleta en el caso de primaria, y los centros deberán actuar con flexibilidad.
La indicación es clara: ningún estudiante debe dejar de asistir a la escuela por carecer del uniforme.
La cobertura docente constituye otro de los principales desafíos. Actualmente alcanza el 73 % con personal de plantilla formado. El resto se cubrirá mediante reajustes de claustros y escuelas, remuneración de cargas docentes adicionales y la incorporación de estudiantes universitarios y profesionales de otros sectores.
Las necesidades son diferentes entre provincias. La Habana presenta una situación particularmente compleja, mientras otros territorios cuentan con mayores posibilidades de reorganización.
En septiembre, maestros y familias dispondrán de los libros correspondientes a todos los grupos de grados del iii Perfeccionamiento, además de materiales imprescindibles como libretas y lápices. También continuará el desarrollo de alternativas digitales, incluida la plataforma Cubeduca, aunque las limitaciones de conectividad condicionan su utilización.
QUE NADIE QUEDE ATRÁS
La atención diferenciada será un principio fundamental del curso. Las escuelas deberán identificar las necesidades particulares de sus estudiantes y buscar respuestas para garantizar transporte, alimentación, horarios y otras condiciones.
Se mantendrá una atención priorizada a la Educación Especial, los hogares de niños sin cuidado parental, centros de acogimiento e instituciones internas.
Los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas funcionarán en todo el país, aunque algunos iniciarán la presencialidad una o dos semanas después del 1ro. de septiembre, según sus condiciones.
El curso, reconoció la Ministra, se desarrollará en circunstancias complejas, y estas tendrán efectos sobre la calidad integral de los servicios educativos. La estrategia será reducir ese impacto mediante flexibilidad, participación de las familias y las comunidades, y una evaluación permanente.
La prioridad será sostener el vínculo de los estudiantes con la escuela y garantizar que las dificultades no se conviertan en una barrera para acceder a la educación.
LA EDUCACIÓN SUPERIOR AJUSTA EL CURSO ACADÉMICO A LAS CONDICIONES DE CADA TERRITORIO
La Educación Superior cubana iniciará el curso académico 2026-2027, este 1ro. de septiembre, con más de 40 000 nuevos estudiantes incorporándose a las aulas universitarias.
El comienzo estará marcado por las limitaciones energéticas que atraviesa el país, condiciones ante las cuales el sistema universitario ajustará su funcionamiento sin detener la formación de los profesionales que necesita Cuba.
Durante su intervención en el programa Mesa Redonda, Walter Baluja García, ministro de Educación Superior, explicó que las universidades asumirán este escenario desde sus propias características y con un enfoque territorial. «El sistema educativo cubano se adapta a esas condiciones y no se detiene», afirmó, al referirse al propósito de garantizar la continuidad de los estudios.
La organización mantendrá, esencialmente, las formas aplicadas durante el semestre anterior, con mayor aprovechamiento de las estructuras existentes en los municipios. En las universidades subordinadas al Ministerio de Educación Superior (MES), la matrícula de nuevo ingreso, el reingreso y la ratificación de matrícula de los estudiantes continuantes podrán gestionarse desde los territorios de residencia, mediante las universidades, los centros universitarios municipales y las filiales universitarias municipales, de forma presencial o en línea.
La formación combinará modalidades semipresenciales y a distancia, con periodos de presencialidad siempre que las condiciones lo permitan, especialmente para el curso diurno. En el Curso por Encuentros se retomarán las clases presenciales al menos una vez al mes, mientras el Curso a Distancia mantendrá su concepción habitual.
Baluja García destacó, además, que no todas las instituciones desarrollarán el curso de igual manera. Las universidades de la Defensa y del Interior mantendrán a sus estudiantes internos, mientras las Ciencias Médicas continuarán ajustando la formación a los centros de atención de salud de cada territorio. Los restantes organismos formadores establecerán alternativas acordes con sus particularidades.
Otro de los propósitos será fortalecer la vinculación de los estudiantes con las tareas económicas y sociales de los municipios y comunidades, mediante la práctica y evaluación y el trabajo de la Red Juvenil Comunitaria.
En materia energética, el Ministro anunció que comenzará la instalación de kits de paneles fotovoltaicos en alrededor de un centenar de centros universitarios. El programa, coordinado con la Unión Eléctrica, el Ministerio de Energía y Minas y otras instituciones, busca mejorar las condiciones de trabajo y estudio y aprovechar las jornadas.
Así, el nuevo curso se desarrollará con una organización flexible y territorial, ajustada a las condiciones de cada universidad, pero con la continuidad de la formación profesional como prioridad.













COMENTAR
Responder comentario