Un nuevo envío de insumos médicos y equipamiento, gestionado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), arriba a las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo para fortalecer los servicios de salud materno-infantil, afectados tras el paso del huracán Melissa, y el agravamiento de la crisis energética en el país.
Así lo informó la propia oficina de UNICEF Cuba en su perfil de la red social Facebook, en la que detalló que el cargamento partió desde La Habana con destino al oriente del país.
«En esta misión solidaria se trasladaron tres concentradores de oxígeno, dos equipos de ultrasonido y un importante lote de medios de protección sanitaria, insumos vitales para garantizar la atención a madres y niños en las zonas más vulnerables», señala la publicación.
Este esfuerzo logístico no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe en el Plan de Acción del Sistema de Naciones Unidas en Cuba, una estrategia integral concebida para hacer frente a las necesidades críticas de la población. En esta ocasión, se han unido las fuerzas de UNICEF y OPS/OMS, en una muestra de cooperación internacional.













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