«Ahora ustedes le ponen el alma y el diseño». Con esas palabras, y augurando que el centro de altos estudios quedará hermoso y funcional, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, describió lo que pronto será la sede del Instituto Superior de Diseño (ISDi), de la Universidad de La Habana.
El Jefe de Estado compartió la afirmación, en la mañana de este jueves, con el Doctor Sergio Luis Peña Martínez, decano del Instituto; y lo hizo mientras entraba al recinto donde, como explicó el profesor, han hecho en estos tiempos «un trabajo descomunal» para que los futuros diseñadores de Cuba tengan su escuela.
Otra idea expresada por el dignatario mientras recorría el inmueble de estilo Art Decó ubicado en el capitalino municipio de Playa, muy cerca del mar, es que sería bueno atraer a los jóvenes graduados del ISDi, para que se impliquen en dar cultura y acabado a lo que será, desde que arranque este nuevo período docente, el espacio del cual nazcan nuevas generaciones de diseñadores.
«Me alegro muchísimo», dijo Díaz-Canel Bermúdez al final de una visita en la cual estuvo acompañado, entre otros dirigentes, por el viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz, y por la rectora de la Universidad de La Habana, Miriam Nicado García.
En el fuerte abrazo dado por el Presidente cubano al decano Sergio Luis Peña, a modo de despedida, se percibía el optimismo nacido de todo lo allí visto: luz, fortaleza arquitectónica, espacios abiertos, áreas para usos múltiples y donde los amantes del diseño concretarán muchas ideas.
Una vez concluida la visita del dignatario, el decano del ISDi conversó con el equipo de prensa de la Presidencia de la República de Cuba. A los reporteros, Sergio Luis Peña Martínez dijo: «la Universidad de Diseño va a tener una nueva casa, un nuevo espacio rejuvenecido completamente, renovado. En este período difícil han aparecido los recursos, los esfuerzos, las voluntades para que finalmente la Escuela de Diseño tenga su espacio».
El profesor compartió su criterio de que se trata de un espacio que «gana en coherencia, en calidad, en diseño»; y recalcó que es «un proyecto que realmente lo estamos echando para adelante con mucho cariño y con mucha intención». Igualmente, compartió una verdad que hace pensar: «No se puede aprender a hacer cosas bellas y cosas útiles en un espacio que no sea bello, que no tenga como filosofía, como enfoque, la concepción de ser un espacio bien concebido».
El decano hizo explícita la motivación que ha llevado a trabajar duro en la preparación del edificio: “Lo que estamos tratando de hacer aquí es para que los estudiantes de diseño, y para que Cuba entera, tengan una Escuela de Diseño como se merecen, como merece el diseño”.
Es una obra que, como explicó el directivo, ha sido llevada adelante por varios grupos de contratistas, y fundamentalmente gestionada por una empresa del Ministerio de la Construcción que ha garantizado la intervención de diferentes brigadas.
Aunque no se ha llegado a la meta desde el punto de vista constructivo, y sobre todo en lo que tiene que ver con el acabado, el decano enunció a los reporteros: «Nosotros pensamos que en la arrancada del curso ya tengamos un nivel de presencialidad acá». Lo dijo porque ya hay aulas que podrían abrir en septiembre; y porque progresivamente se irían ampliando las capacidades y se sumarían «los laboratorios, los teatros, el resto de las áreas que complementan las funciones del espacio».
Sergio Luis Peña Martínez es un convencido de que «lo que da vida a una universidad son los estudiantes». Por eso habló también de sumar a esos jóvenes, para que «participen en la recuperación, en la construcción, y en poner esto como corresponde a una Escuela de Diseño». También le toca una tarea grande, afirmó, a los profesores de esa institución que acogerá, sumando las matrículas de cuatro años de estudios, a unos 500 educandos.
El reto de reinventarse y de ser competitivos

«Ahora tienen que aprovechar todas las facultades que se dieron a las empresas», convocó el Presidente Díaz-Canel a directivos y artífices de CETA S.A. (Sociedad de Interfaz de Ciencia y Tecnología de la Universidad Tecnológica de La Habana «José Antonio Echeverría»), segundo lugar al cual llegó el mandatario durante su recorrido, en la mañana de este jueves, por el capitalino municipio de Playa.
Son muchas las potencialidades de esta estructura desde la cual su presidenta, Danae Pigueiras Otero, explicó diversos detalles al Jefe de Estado, quien -acompañado del viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz, así como de otros dirigentes- intercambió reflexiones sobre la empresa cuya razón de ser es funcionar como enlace entre el sector productivo y de los servicios, y el mundo del conocimiento.
En diálogo con los periodistas, Danae puntualizó que tal conexión busca «trasladar los resultados de la ciencia y la innovación que se generan en las universidades del país, al sector productivo y de servicio»; y busca «la contribución al desarrollo económico y social del país, y, de la misma manera, trasladar hacia la Universidad todas las necesidades que hoy tiene ese sector productivo».
CETA S.A. nació el 5 de agosto del año 2020. “Creo que en estos momentos -valoró su Presidenta- la empresa tiene una consolidación importante y ha logrado resultados tanto en el ámbito de ingeniería y arquitectura, como en la parte de la internacionalización y la exportación».
«Y hoy nos encontramos inmersos en este proceso que tiene que ver con todas las transformaciones económicas que están ocurriendo (en toda Cuba), en las cuales también tenemos que participar, no solamente como objetos de las propias transformaciones, porque somos una empresa, sino también por la contribución que las universidades y este tipo de empresas pueden tener con el resto del sector productivo en la aplicación de esas transformaciones, para que puedan ser efectivas, para que puedan ser verdaderamente un beneficio para una empresa».
Entre las prioridades de trabajo de CETA S.A., Danae Pigueiras Otero hizo referencia -en su intercambio con los reporteros- a la actividad de la exportación: «O sea, eso es algo que nosotros tenemos como uno de los elementos fundamentales en nuestra empresa. Creo que es una de las cosas que más necesita el país, y en eso estamos trabajando de forma muy intencionada».
Durante la visita del Jefe del Estado, Danae habló acerca de alianzas. Y luego, con los periodistas, volvió a esa premisa: «Casi todas las provincias y universidades tienen ya sus sociedades de interfaz. Por tanto, esa es nuestra primera red de alianzas. Tenemos la Cámara de Comercio de la República de Cuba que para las empresas, por supuesto, tiene un papel fundamental. Y tenemos las universidades. Las universidades son nuestra razón de ser».
En otro momento del diálogo con la prensa, la directiva hizo énfasis en otra definición: «Tenemos capacidades propias y las hemos desarrollado gestionando». En su entender, los valores principales radican en «hacer una gestión con eficiencia», y en «articular la ciencia en la solución de los problemas que tienen las empresas».
Al hacer alusión al horizonte de oportunidades que se presenta a punto de partida de las transformaciones que se ha planteado Cuba en lo económico y en lo social, la directiva compartió su percepción de que, entre otras ventajas, es importante distinguir, dentro de esos cambios, la oportunidad de poder «llevar esas transformaciones al sector productivo y de servicio, y que el sector productivo y de servicio nos vea como un aliado en la aplicación de esas transformaciones».















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