SANTIAGO DE CUBA.- Al inolvidable hijo de Santiago, Frank País García, se le recordó en el día de su vil asesinato, consagrado como la conmemoración de los mártires de la Revolución y devenido -desde las mismísimas honras fúnebres del líder de la clandestinidad-, en motivo de peregrinación popular.
Es por eso que en la mañana de este 30 julio, en el santiaguero Callejón del Muro, donde también fue ultimado por los esbirros de Batista el combatiente Raúl Pujols, el pueblo indómito se congregó para, frente a la tarja conmemorativa, colocar ofrendas y flores, recordar el legado de Frank, y ratificar, ante las principales autoridades políticas y gubernamentales de la provincia, el compromiso con tan elevados ideales y peregrinar -al compás de la Banda Municipal de Conciertos-, hasta la Placita de Santo Tomás, sitio que acogió los encuentros de los jóvenes de la lucha insurrecional.
En ese escenario trabajadores de diferentes sectores de la sociedad, recibieron el carné que los acreditan como militantes del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas.
El tradicional homenaje concluyó en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia -donde descansan más de 200 combatientes revolucionarios-, signado por el depósito de las ofrendas florales enviadas por el Líder al frente de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz; el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y una a nombre del pueblo de Cuba, en los predios del Panteón de los Mártires del 26 de Julio.














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