PINAR DEL RÍO.–Con la construcción de un parque fotovoltaico que dispondrá de cerca de mil paneles solares, la Empresa Pesquera Industrial La Coloma (Epicol), la mayor de su tipo en el país, da pasos concretos hacia el cambio de matriz energética.
En un contexto marcado por el cerco impuesto por el gobierno de Estados Unidos para impedir la llegada de combustible y la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), la inversión tendrá una potencia de 400 killowatts y debe aportar 2,3 megawatts diarios.
Yordan Nogueira Tapia, director general de Epicol, explicó a la prensa que, aunque no cubre toda la demanda de la entidad, el emplazamiento permitirá la utilización del equipamiento en las plantas de proceso, de cara a las producciones industriales, y sostendrá la fabricación del hielo requerido para las salidas al mar.
A un 80 % de ejecución, el parque garantizará la vitalidad de una parte de la industria, a fin de que la producción no se detenga y también podrá inyectar energía al SEN.
Unido a esta instalación, Nogueira Tapia afirmó que se trabaja en un proyecto para la acumulación de la energía, algo que posibilitará su explotación con mayor eficiencia.
Por otra parte, comentó que en los centros de acopio ubicados en el mar, para la recepción de la langosta –principal rubro exportable de la empresa– hasta su traslado a la industria, se ubicaron sistemas solares de seis kilowatts de potencia, que mejorarán la calidad de vida de los operarios y de las tripulaciones durante su estancia en las zonas de pesca.
Dijo además que las embarcaciones recibieron kits, conformados por una estación de energía y paneles solares, con el propósito de asegurar la cocción de los alimentos, ante las dificultades para acceder al gas licuado.
Los ingresos de La Coloma por concepto de exportaciones se encuentran en el orden de los 30 millones de dólares anuales y la convierten en una de las entidades de mayor peso de la provincia que este 26 de julio acogerá las actividades centrales por el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.













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