
Pinar del Río. – A pesar de las presiones de todo tipo a las que ha estado sometido el país, el programa de desarrollo tabacalero no se detiene.
Así lo prueban las cifras, que indican que, en circunstancias extremadamente complejas, continúan creciendo las áreas y la producción.
Osvaldo Santana Vera, director agrícola del Grupo Empresarial Tabacuba, explica que en Pinar del Río, el territorio donde se cosecha alrededor del 70 % del tabaco cubano, en los últimos tiempos ese incremento ha sido a razón de unas 2 000 hectáreas anuales.
Pero la recuperación del sector –que quedó devastado tras el paso del huracán Ian por el occidente de la Isla, en septiembre de 2002– no solo se refleja en áreas y en toneladas.
Además de la reconstrucción de miles de instalaciones, el cambio de matriz energética y una poderosa inyección de tecnología han ayudado a ganar en eficiencia y a humanizar las labores del principal rubro exportable de la agricultura cubana.

Solo en San Juan y Martínez, el municipio que más tabaco cultiva en el país (más de 2 700 hectáreas en la campaña 2025-2026) se han vendido a los campesinos y a las cooperativas unos cien tractores.
Michel Alejando Valdés, director de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco Hermanos Saíz, señala que además han instalado 53 sistemas de riego que se alimentan por paneles fotovoltaicos y se trabaja en la incorporación de 51 más.
Entre todos, cubrirán 450 hectáreas que ya no dependerán del Sistema Eléctrico Nacional ni del combustible para el suministro de agua a las plantaciones.
A estos equipos, el directivo asegura que se debe incorporar un nuevo lote –actualmente en proceso de importación– con el que la mitad de las áreas tabacaleras de San Juan y Martínez (1 500 hectáreas) tendrían sistemas de riego con respaldo energético a partir de fuentes renovables.
A la par de estas inversiones, comenta que se trabaja en la construcción de cámaras de cura controlada, la instalación de sistemas de riego por goteo y de túneles de última generación para la obtención de posturas.
Con esta última tecnología (sumando los túneles que ya existían y los nuevos que se incorporan), San Juan y Martínez respaldaría todas sus áreas de tabaco tapado, las que se destinan a la obtención de semillas, y una parte de las vegas de tabaco de sol, sin que las lluvias representen un peligro para los semilleros (como ha sucedido hasta ahora) y comprometan el inicio de las siembras en tiempo, por falta de posturas.
Por todo ello, no es casual que entre los elementos para conferirle a la provincia la sede del Acto Central con motivo del 26 de Julio, el Buró Político del Partido haya resaltado el desarrollo de la producción tabacalera, o lo que es lo mismo, el empeño de miles de cubanos por salvaguardar una tradición y una actividad que le reporta cientos de millones de dólares cada año a la economía del país.













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