Como se ha hecho tradicional en la provincia, en el consejo popular Las Palmas, en el municipio de Chambas, la jornada comenzó con el calor de los vecinos reunidos en la calle, con la música de Yankier DJ sonando entre los edificios multifamiliares y con la certeza de que el desarrollo comunitario se construye desde abajo, con las manos y el corazón de quienes habitan el territorio.
La activación de los proyectos de la Red Juvenil Comunitaria en este rincón del municipio devino en espacio de participación popular genuina, de trabajo conjunto entre organismos, organizaciones y pobladores, todos con un mismo propósito: contribuir a la solución de las principales problemáticas de la comunidad.
La jornada estuvo dedicada a los natalicios de dos figuras esenciales de la historia cubana: Antonio Maceo y Ernesto Che Guevara, símbolos de lucha y entrega que parecieron flotar en el ambiente mientras dirigentes del Partido, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), organizaciones de masas y vecinos del territorio ratificaban su compromiso con el desarrollo comunitario y la continuidad de la obra revolucionaria.
Daisy Madrigal Jaime, presidenta del Consejo Popular Las Palmas y delegada de la circunscripción 47, habló desde el corazón. Con la voz firme, explicó que el trabajo comunitario en la zona tiene una base inquebrantable: la participación popular y la integración multisectorial.«Sin eso, no enfrentamos los desafíos», dijo.
Entre las acciones prioritarias, el agua ocupa el primer lugar. Ante las afectaciones provocadas por la compleja situación energética que vive el país, la comunidad mantiene un reservorio permanente que garantiza el acceso al líquido a sus 487 habitantes. No es una solución definitiva, pero es una muestra de que, cuando hay voluntad, el agua llega.
En el frente alimentario, los avances son tangibles. La Unidad Empresarial de Base Las Palmas, un organopónico que reverdece entre las viviendas, y varios productores agrícolas de la zona sostienen la comercialización de viandas, hortalizas y otros alimentos que llegan directamente a la mesa de los pobladores. No es lo que se necesita, pero algo es en tiempos de carencias.
No todo es celebración. Madrigal Jaime fue clara al señalar que la rehabilitación de los edificios multifamiliares —testigos mudos de la vida comunitaria— sigue arrastrando deudas. Las redes hidráulicas, la impermeabilización de cubiertas y los trabajos de carpintería esperan su turno, frenados por la situación económica que enfrenta el país.
La espera no es sinónimo de quietud. Mientras las obras esperan, la gente se mueve. Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la consolidación de la Red Juvenil Comunitaria. Un grupo de jóvenes, con la energía que solo ellos tienen, participa activamente en tareas culturales, recreativas, deportivas y de transformación social. No son espectadores: son protagonistas.
Yaniris Luis Machado, primera secretaria del Comité Provincial de la UJC en Ciego de Ávila, lo expresó con claridad: «La Red Juvenil Comunitaria surge como una herramienta para movilizar a las nuevas generaciones en la búsqueda de soluciones a los problemas de cada localidad».
Y en Las Palmas, los jóvenes ya están en acción.
La comunidad no olvida a los suyos. En un emotivo gesto, los pobladores rindieron homenaje a Dany Miranda, destacado deportista y campeón olímpico, figura emblemática cuyo nombre resuena con orgullo en cada rincón. Una litografía en el lateral del edificio donde creció el atleta avileño es ahora un recordatorio permanente de que los sueños también nacen en barrios humildes.
El homenaje fue más allá. En la escuela local, fue inaugurado un sitial histórico dedicado a preservar su legado, una iniciativa impulsada por la Dirección Provincial de Deportes y el sector educacional. Los niños que hoy estudian allí sabrán que un campeón olímpico caminó por los mismos pasillos que ellos.
La jornada tuvo también un rostro solidario. Los pobladores recibieron con alegría la llegada del equipo de Salud Pública, con especialistas del Centro Promotor de Salud, Medicina Interna y Ginecología, quienes brindaron atención primaria y orientación preventiva a los habitantes.
A su lado, trabajadores de la Empresa de Ópticas y de Farmacias ofrecieron sus servicios, incluyendo la medicina natural, cada vez más valorada en la comunidad.
La música, cortesía de los artistas del catálogo de Musicavila y el DJ Yankier, puso el ritmo y el color a una tarde que combinó lo festivo con lo profundo.
En el acto central, dos jóvenes que arribaron a los 14 años de edad recibieron su carnet como miembros de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), un rito de paso que las incorpora a una organización con más de seis décadas de historia. Además, se entregó el sello por el 65 aniversario de fundada la organización a Ana Rosa Sanabria Rodríguez y a Dailyn Oria Urtigo, mujeres que han dedicado su vida a la construcción de la obra que hoy se defiende desde la comunidad.
Las Palmas es una comunidad eminentemente rural, conformada por cinco circunscripciones. Allí enfrentan los desafíos mediante la unidad, el trabajo colectivo y el protagonismo juvenil.
Cada día, allí forjan una historia de resistencia cotidiana, de vecinos que se organizan, de jóvenes que se comprometen, de dirigentes que escuchan, de deportistas que inspiran y de una comunidad que, contra viento y marea, sigue levantándose desde adentro.
Porque en Las Palmas, como en toda Cuba, el desarrollo no es un regalo; es una conquista que nace abajo, en la tierra, en el agua, en el sudor y en la esperanza de los que se quedan.













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